viernes, 29 de junio de 2007

o o o o o o - CÍRCULOS - o o o o o o




Cada persona que entra a nuestras vidas es un círculo…ciclos de vida. Hay círculos que traen un solo aprendizaje y una sola corta misión y luego se cierran.

Hay círculos de mediano plazo cargados de tiempo, enseñanzas, risas, aventuras y hombros con lágrimas, pero se van cuando ya no hay nada que aportar, nada que aprender…tienen un final…círculos de 360°… círculos que se tornarían dañinos o inútiles si continuasen… círculos al fin y al cabo.

Y por ahí, hay una especie de círculos exóticos que se creen espirales; siempre evolucionan, se adaptan al tiempo, crecen y a la vez crean más ciclos… son las escaleras de la vida; son ejemplo.
Está por demás decir que:
Nunca se cierran, acompañan;
Nunca se detienen, a veces hasta empujan;
Nunca abandonan, aun cuando sean invisibles;
Nunca se olvidan… porque siempre están.

Tener este tipo de personas en nuestra vida es un lujo, es algo inestimable, porque estarán ahí toda la vida; conocerán nuestra historia y aportarán su esencia a ella; asímismo, nosotros aportaremos un pedazo de alma a su historia… en cada etapa, en cada año, en cada respiro.

Son personas que comparten siempre, que no conocen la distancia, que se comen el tiempo y que por alguna extraña - y bendita – razón, nunca saldrán de nosotros.


Me gustaría ser espiral . . . :)

miércoles, 27 de junio de 2007

BEANadventures de tiempo de frío





El frío llegó, se quiso ir, y volvió. Vino con lluvia, vino con feriados, vino con gente nueva, vino con casa y familia nueva, vino con rutina nueva, vino con asuntos pendientes que parecían cerrados, vino con asuntos cerrados que uno quisiera que se quedaran pendientes…el invierno llega y trae las beanadventures de tiempo de frío… esclareciendo, son las frijolaventuras… o aventuras frijolescas. Fique a vontade.

Después de mi crisis existencial de frijol nómada, enfadado y envasado en una ciudad del tamaño de Obregón, donde todo era blanco y negro y la nubecita negra me perseguía solo a mí, donde los viernes y sábados aquí seguían significando lunes o martes si no salía, donde la familia ponía muchas barreras (sobretodo si uno es nómada), donde ya no estaba disfrutando casi nada, le faltaba limón y salsa Valentina a mi vida…así que el frijol decidió huir y decidió correr a São Paulo. Creo que más que São Paulo, fue entender que era una etapa común, típica y normal, donde odias todo y a todos. Sí, lo odié y huí. Y quien diga que huir no es la solución correcta, se equivocó esta vez, a veces el solo cambiar de aires (más contaminados) te hace respirar profundo y decir “va…lo que sigue!” y sonreír. Y así comencé a hacerlo… digo, no estaba tan en el hoyo como parece, sólo era un frijolito envasado con algodoncito mojado. Acepté que hay asuntos que se cierran sin uno querer, y que hay asuntos que se abren cuando ya estaban cerrados. Círculos. Todo es cuestión de círculos…pero eso lo explicaré después.

En São Paulo la verdad todavía no conozco mucho, ya que sólo voy a tener un día y medio de mi “antigua vida normal”, o sea, salir, meterse tarde.. sin nadie que te juzgue, te haga sentir mal por lo que haces o como piensas…total, ciudad sardina, ciudad grande. Gente nueva, amistades que se van formando, salir de ciertos círculos para crear otros. Y crear nuevos planes también. De ahí nació un gran plan de viaje que se hizo realidad una semana después: un roadtrip con carro rentado por 6 extranjeros: Fidel, de México (el frijol veracruzano), Pablo de Perú, Andrés de Colombia, Nicolás de Argentina, Inés de Portugal y yo, las lindas mujercitas del viaje.

Brasil es un país que no tiene puentes (feriados), todo el año es un solo feriado. Y aprovechando que vivo cerca del Estado de Río de Janeiro y que el frío estaba invadiendo el Estado de São Paulo, las aventuras se trasladaron – huyendo otra vez – al litoral de Río: Ubatuba, Trinidade, Paraty, Ilha Grande (como destino final). Y ahí es cuando conocí el paraíso, o algo parecido. Fui un frijol encantado y paradisíaco.

En esta parte el frijol sí se queda sin palabras para describir los paisajes más bonitos que ha visto… ahora descubrí ese Brasil de las playas mágicas. Los 6 “gringos” (extranjeros en general) tomamos la carretera del litoral (osea, nos fuimos por la libre) y todo el camino con una postal en nuestra ventana…parando donde se nos diera la gana, tomándonos más de 4, 568 fotos con el mismo grano de arena, descubrimos unas cascadas que a nadie le importan pero que son preciosas (ahí, cerquita de la carretera) llegamos a Ubatuba, una playa muy bonita…después tomamos el sol por un tiempo en Trinidade, una playa preciosa; para parar el día 1 en Paraty, conocer el centro de uno de los pueblitos más bonitos y juntarnos con otros 9 extranjeros más. Al otro día, 15 extranjeros rentamos un barco solo para nosotros: pasear por islitas, hacer snorkeling en aguas transparentes, ver peces de más de 3 colores, estrellas de mar gigantes, y durante el barco, bailando samba, platicando en nuestro ya famoso y útil portoñol / espagués, tomando caipirinhas, el señor del barco hasta llevaba pandereta para cantar una samba de “é paraty, é paraty, é paraty, é paraty” … hay algo mejor en la vida que eso? Sol, barco, arena, mar y buena compañía… no faltaba nada más, era un frijol descansando a su máxima potencia; frijol sin su arroz (frijol sin brasileiros, solo extranjeros), frijol libre (ahora entiendo a Jack de Titanic: “I´m the king of the Woooorld!”), frijol que huyó del frío para sostener estrellas de mar en su mano. Frijol feliz en su día 2.

En el día 3, el camino por huir del frío dio más resultados, los 6 roadtriperos nos fuimos a Ilha Grande, la cual, en efecto, es una isla muy grande y, obvio, sólo se llega por un viaje de hora y media de barco. Pero no cansados de los barquitos, no tomamos uno directo, sino uno que nos llevó por más islitas y playitas de 15 metros de arena y toneladas de sueños… se robaron mis sueños, ahí se quedaron… Con decirles que no mintieron cuando nombraron a una de las islitas “Saco de céu” osea, saco de cielo… son los paisajes más bonitos que estos ojos mexicanos han visto, como ya dije, si no es el paraíso, es algo parecido. Por ahí dicen que Ilha Grande está en el lugar 10mo del ranking mundial de las playas más bonitas del mundo. Frijol votando a favor.

El día 3 y 4 estuvieron de barcos, caminatas, arena, sol, risas, y paisajes indescriptibles… respiré millones de estrellas y me tomé un chorrito de vía láctea en el barco de vuelta, 6 de la tarde y ya estaban todas presentes, como buenas estrellas viajeras, no solo fue un barco de vuelta, fue la clausura de uno de los viajes más completos que he tenido. Fue el mejor escape que pude haber hecho.

Llegué triste a São José por no vivir en “Saco de céu” , pero también llegué llena de energía y con ánimos de echarle color a esa nube negra y evaporar la lluvia … así lo hice. “Manos a la obra” – dijo el manco – y esta prietita color frijol decidió disfrutar lo que se pudiera del lindo mini Macondo (yo pensaba que Macondo era Hermosillo) y los fines de semana seguir huyendo a cuanto lugar se dejara alcanzar. Me gustó la idea de huir; pero por razones varias (principalmente financieras, ya que Ilha Grande, además de robarse mis sueños se robó mi dinero) llevo dos fines de semana que me quedo en mini-Macondo; pero el estado de shock ya pasó, sucedieron varias cosas que me hicieron olvidar el frío.

Primero que nada, mientras yo intentaba huír del frío, él también huyó de aquí, y vinieron días acompañados de sudor y calorcito otoñal. Junto con este cambio temporal, vino también el cambio de familia y casa…resulta que no todo funciona óptimamente cuando uno más lo necesita, beleza fuera que sí funcionaran las cosas como debieran, pero no; la casa de los Araújo ya se había convertido en una constante presión y barreras; adoré y voy a extrañar bastante a Silvia y a Troy, pero sólo a ellos. Como era mi semana con nuevos bríos, Lorena y yo, hastiadas de la situación de que “AIESEC está buscando casa para ustedes” a paso caracol, decidimos ponernos las pilas y en un día ya tenía yo casa. Era jueves y el sábado me cambiaba. Nueva casa, nueva familia, nuevas expectativas, nuevamente hablar de mi país. Frijol con ojos de albóndiga exigente (“Albóndiga”, les recuerdo, es mi cerdito disfrazado de gato).

Ahora vivo con la familia de Renata, la novia del Danielito, mi primo (lindamente conocido así en México, aun cuando tiene 28 años). Ahora estoy en un ambiente familiar, tranquilo…de familia. María, mi nueva mamá brasileira, es italiana, es chaparrita (la mitad de mi mamá, así que imagínense!) con un corazón y una risa contagiosa del tamaño de Brasil, a la que, de vez en cuando, se le escapa un “Mamma mía!” aun cuando vivió casi toda su vida en este país; ella esta casada con Francisco, portugués, está enfermo y María lo cuida todo el día desde hace aproximadamente 7 u 8 años y aun así, se sigue respirando el amor. Un portugués casado con una italiana en Brasil. Como dice Mexicanto: “tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio… y coincidir”. Tienen 4 hijos_ una casada de la que sus hijas vienen muy seguido y nos quieren mostrar, a Lorena y a mí, miles de cosas de los ex Big Brother; luego esta Renata, quien vive con el Danielito en Rezende, a los que les estaré eternamente agradecida; Luego Thiago, de 24 años y al último, Priscila, de 22 años. Todos te hacen sentir como en casa… y claro, a esta frijol le dicen “rana” y salta. Frijol saltando. Frijol bombando, frijol en un nuevo ciclo brasileño.

Conseguí huir óptimamente del frío pero no por mis méritos, sino porque él decidió irse de feriados también, y así, São José – o mini Macondo, como prefieran – cambió totalmente para mí, desde que tomo el camión por 25 minutos todos los días, atravieso la ciudad, vivo muy lejos de donde estaba antes (ahora ya nadie me quiere ir a dejar o recoger sin antes resongar), aprovecho para ver que sí es bonito, estoy conociendo otro lado que no me había tomado la molestia de conocer antes y tengo otro ritmo diferente de vida. Ahora si me puedo hacer más casera: llego del trabajo y, como ya no hay nada que hacer nunca (excepto el día de cafecito latino), pues llego ya bien dispuesta a echarme todas las novelas con María… y vaya que son divertidas! a veces llegan las nietas, cocinamos bolinhos caipiras (como empanaditas redondas con carne molida que solo se hacen en Junio por las fiestas Juninas (campesinas), o le ayudo mientras ella hace pan, o solo tomamos café con la gente que va llegando, nos quedamos “batendo-papo” (platicando) entre Lore, Priscila y yo (lo cual es divertido porque también me gusta convivir con gente que no tenga naaada que ver con AIESEC y uno aprende más cosas de este país … es el ambiente familiar al que me refería. Comenzó otro círculo que me está gustando desde el comienzo. Huiremos más seguido del frío.

Huyendo del frío y de mi nube negra, encontré un São José diferente en estas últimas dos semanas, descubrí muchos pequeños detalles que son iguales a México:
como que los domingos son de andar con tu novio… o limpias o te tiras a ver películas;
como que por lo general, las familias son igual de unidas;
como que no todos los brasileños parecen a los cariocas, que la cultura brasileña también tiene su lado conservador y muy pudoroso, no todo es carnaval;
que la religión tiene demasiado peso y que sigue definiendo al pueblo brasileño, pero como había comentado ya, la diferencia es que aquí hay enorme variedad cultural y un poco más de tolerancia de creencias.
Descubrí también que vivo justamente en la ciudad donde, dicen algunas publicaciones, es uno de los mejores lugares para invertir en bienes raíces (pero espero que no sean para vivir) y que esta persecución que tanto me han hecho porque cometo el enorme pecado de fumar (y disfrutarlo y aceptarlo con todo descaro) tiene grandes trasfondos religiosos. Es una cara de Brasil que no muchos se imaginan: por un lado un beso no tiene mucho valor y el andar de “pajarillo” es algo un poco más común que los frijolitos mexicanos y por otro, acciones como fumar o tomarse más de 3 cervezas (sobretodo, mujeres…!!!!) es cuestión de decidir: infierno círculo 3 o círculo 4… divina comedia engraçada! (graciosa, chistosa). Creo que ahora huiré remando en barco a otro círculo infernal. Ya me acostumbré a ser mal ejemplo, a que me hagan caras feas y a contestar “que si porqué fumo? Porque quiero!” nunca había tenido que dar tanta explicación por algo que de verdad, a nadie le importa. Pero por otro lado, ya que tratamos el tema de explicaciones, si uno está perdido y le pregunta algo a alguien, y otra persona oye, también quiere ayudar, y luego otra, y en menos de 1 minuto tienes 5 o 6 gentes ayudándote, dándote direcciones, dándote tips y sonriéndote. Podría dar miles de ejemplos de pequeños detalles, pero ya irán saliendo con la platiquita… para finalizar puedo decir que aquí hay más colados que en México, osea, hay más personas que se meten a la sorda en las filas, y nadie dice nada…extraño a la típica señora gorda peleonera de pueblo que siempre resonga por todo pero que es la defensora del pueblo…de esas como las que puedo imitar rebien.

Brasil, el país de los brasileños que no hablan mucho de política pero sí mucho de fútbol, tuvo su época de frío muy frío, después tuvo su temporadita, por los rumbos Paulistas, de calorcito de 2 semanas... ahora cabe decir que el frío volvió. Tengo frío, mis calcetines de deditos coloridos no me están funcionando al máximo. Con este nuevo frío se vino el extrañar a mi sobrinito “el Tanquecito” estrenando sus propios pasos, extrañar al Albóndiga con sus ojos saltones y exigentes, extrañar al Pingüino Emperador, ya que acaba de ser el día del Padre y yo fui la única que falté a la reunión familiar – estuve cyber presente – y la plática diaria con mi mamá, la pingüina social y extrañar el bueno domingo que reúne a todos. Se vino esta repentina “extrañada” porque esta familia me recuerda a la mía, no se parecen, más el aire que se respira de tranquilidad sí. Frijol casero.

Al mismo tiempo, He salido en estos dos fines de semana, más que nunca en la historia de Sao José dos Campos y Allin: despedida-churrasco de un amigo que hizo match en Suiza para sus prácticas; barecitos, y la fiesta de Karina (urugaya, o uruguasha), Lorena (Ecuador) y Juliana (brasileira). Fue una sola fiesta, pero estuvimos todos los amigos. Viéndolos a todos jugar como niños (era fiesta temática con concursos, espuma, globos, etc) me quedé pensando en como los amigos de ahorita no se si serán y/o estarán mañana. En como los círculos de la vida van cambiando, unos cerrando y otros abriéndose, otros girando todavía; y descubrí que definitivamente las 5 latinas, a 3 meses de vida brasileira, hicimos un grupo de amigas de círculos duraderos. El frío huyó de nosotros. Como me gustaría preservar todos los círculos brasileiros congelados. Creo que es el precio por pagar de los nómadas como yo… abres y cierras muchos círculos a la vez. Al final quedas con casi los mismos círculos con los que empezaste.

Por lo pronto, seguiré huyendo del frío como frijol con calcentines de colores y cubre-deditos…seguiré huyendo del otro frío, huyendo a Sao Paulo este fin de semana, seguiré huyendo de ese frío helado con estrellas de cielo y estrellas de mar en mi mente; seguiré recorriendo los colores de mini Macondo como recorrer los mil colores de los peces; seguiré huyendo del viejo círculo disfrutando de mi nueva casa y familia, seguiré huyendo…. Porque repito, quien dijo que huir es malo, no ha estado de nómada, a veces huir te relaja y te hace sonreír en tiempos de nubecitas negras individuales, personalizadas… uno no persigue, a menos que lo quiera alcanzar; uno no dice algo a menos que quiera una respuesta, uno no hace algo a menos que quiere una reacción… la única tercera puerta de salida entre el “sí” y el “no” es: huir. Por eso huyo de los vientos fríos del norte, del sur, y de los lados. Huyo del frío con bikini en la mano. Huyo del frío, pero con una sonrisa, como frijol que disfruta aun si vive en Macondo.

lunes, 4 de junio de 2007

Pero que sí, pero que no...

Dice la mitología brasileira que cuando nació el español - después del portugués – el primer hispanohablante dijo "pero que sí, pero que no" y que de ahí nace que todos los que hablamos español decimos esa frase… ¿De qué me perdí cuando aprendí el español que no recuerdo haber dicho alguna mísera vez esa frase??
Ahora, la verdad de las cosas, es que: 1. El español nace primero, el portugués es una mezcla graciosa de muchos idiomas "originales"; 2. Nadie, NADIE, pero NADIE que hable español dice la frase "pero que sí, pero que no", ni María, la del barrio, ni en el Chavo, ni RBD, ni Maná y ni Cirilo de Carrusel...mucho menos María Joaquina!!

Las latinas ya lo intentamos todo; ya hasta dejamos de pelear y hasta ya la decimos la frase… No se imaginan 2 meses completos peleando todos los días acerca de "pero que sí, pero que no"; "¿Hablan español?! PERO QUE SI, PERO QUE NO!" con una emoción tal, que no cabe en la cara de la gente cuando "acredita" que esta hablando español; o "yo hablo bien español: pero que sí, pero que no"; hasta preguntamos que si no se estaban confundiendo con "puede que sí, puede que no"… pero no…las latinas perdimos y ahora sí, ya decimos "pero que sí, pero que no". ¿El significado? Como diría mi papá, es una "minoaidia" osea (en inglés): me no idea". Tenemos en nuestras manos el comienzo de una frase o slang y le podemos dar el significado que queramos. Frijol pensativo, frijol creativo, Frijol que sí, frijol que no. Intentemos usar el polémico enunciado.

Ahora, yo tengo una teoría que quiero compartir. Creo que el portugués es una sopa de 70% español, 10% de francés (o menos) y el resto de diversas mezclas e idiomas. Sólo que con una pronunciación muy especial, muy propia, muy brasileira. Es gracioso simplemente. No se puede ser sexy hablando portugués; no se puede ser romántico con el portugués, el portugués es como el amigo gracioso que todos tienen, siempre tiene frenos en los dientes, siempre se ríe para mostrar sus frenos, y habla con mucha saliva en al boca. Así es el portugués. Además que es una copia del español, malhablado. Pienso que el portugués nació cuando una persona de una comunidad, viaja y escucha el español, y cuando regresa a su comunidad les dice "aprendí un nuevo idioma" y lo habla como se le da su fregada gana y con el acento que quiere…y las palabras que no recuerda, las inventa…y así nace el portugués. Esa es mi teoría. Disculpen brasileiros, pero el portugués ES gracioso… pero que sí, pero que no.

Además, al preguntarte ¿todo bien? (como "qué onda?") no se responde "sí, y tú?" o algo parecido, sino "todo bien"; si te preguntan "beleza?" se responde "beleza"; "te gusto la comida?" "gusto", "fuiste al juego ayer?" "fui"… y así…. Es gracioso, es como reafirmar siempre, el "si" y el "no" parece que pasaron de moda por acá… a veces llego a malviajarme pensando que la forma en la que habla un pueblo habla de la personalidad de las personas; todavía no se exactamente como describir a un brasileño, pero lo gracioso y educado (¿!?) se que lo tienen… bueno, pero que sí, pero que no; así amo Brasil.

Cambiando de tema radicalmente, pero que sí he tenido muchos momentos muy buenos, pero también he tenido momentos "pero que no". Últimamente, he estado en la etapa en la que comienzas a ver más a fondo la realidad de un pueblo y de una ciudad (aun así amo Brasil) pero estoy en ese momento tedioso que – todos lo han vivido al vivir en otro país/ciudad – comienzas a extrañar hasta la comida que más odiabas en tu país (como el cocido, ese caldo de verduras con los huesos llenos de tuétano o esa cosa) extrañas haaaarto a tu país, allá todo es mejor, allá no estarías pasando por esto o aquello y comienzas a criticar todo donde estás. Y la realidad es otra, no es que allá o acá sea mejor, simplemente es que es una etapa como de negación-adaptación a la nueva cultura. A todo mundo le pasa, pero a diferentes momentos; a mí me dio a los 2 meses de haber llegado. Ahorita extraño a rabiar unos taquitos de carniasada con guacamole y salsita y una horchata; o un burro percherón o de perdis un burro de carni-con-shile-colora´o al estilo Sonora... creo que estoy harta de la falta de aderezos normales para ensalada (solo aceite de oliva y vinagre para la lechuga y el tomate) del arroz blanco, de los frijoles enteros y de la farofa. Soy un frijol, pero mexicano; un frijol harto de sus compatriotas brasileiros, digo, comida. Extraño la comodidad de tu propio idioma (porque a veces es tedioso que por vigésima vez en el día se rían por que dijiste una palabra mal, o conjugaste mal un verbo etc.); creo que extraño todo y a todos.

Pero bueno, como decía, me siento "pero que sí, pero que no" últimamente, como que quiero tanto estar allá, sobretodo cuando se casan dos de tus mejores amigas de toda la vida, y sabes que esa noche es la más especial y tu estas a miles y miles y miles de kilómetros y además, no tienes "niun varo" en que caerte muerta, mucho menos para cruzar el continente. Sumándole que pasó el 4to, 5to o 6to día de las madres que no paso con mi madrecita (madrecititita jeje), y el mismo número de años que no estoy con ella en su cumpleaños; que mi sobrinito el "Mini pingüi" o "tanquecito de guerra" ya dio sus primeros pasos; que mis amigas siguen en showers y casamientos… y yo a miles y miles de kilómetros…pero que sí, pero que no, además que traigo una tos de perro que ni el Dr. Simi me la quita. Repito, como diría un brasileño que habla español "pero que sí, pero que no!".

Pero por otro lado, he disfrutado (aunque parezca contradictorio) cada momento aquí, he viajado bastante últimamente, de trabajo (a Vitória), de aprendizaje (a CONADE, congreso nacional de AIESEC) o de placer (…..pero que sí, pero que no). Justamente fue de CONADE de donde me traje (yo y cientos de personas más) este virus del infierno que hizo que este fin de semana me la pasara tirada en la cama, moqueando, tomando jarabito, escribiendo el blog (en vez de estar viviendo más allinaventuras) y viendo Grey´s Anatomy en la computadora. Yeeii!! Como se podrán dar cuenta, mientras escribo estas líneas, sigo moqueando, tosiendo como perro famélico, rabioso y moribundo y me siento de la fregada al grado de ver todo gris y negro. Además que estoy solita, porque Lorena se fue a Sao Paulo y Eliana ya no vive aquí…sí, como leyeron, Eliana ya no vive aquí; resulta que por fin se dieron cuenta que cargarle la mano con 3 personas a una familia era demasiado, y le consiguieron otra casa; ahora falta la mía; porque solo Lore se quedará aquí con los Araújo. Aah! Eso era otra cosa gris y negra: extraño a Eliana en el chisme nocturno de todos los días; ahora son solo dos opiniones, dos puntos de vista y dos críticas constructivas: la de Lore y la mía. Todo sea por aprender más portugués y dejar de hablar tanto inglés o español. Además que tengo curiosidad de cómo será mi nueva familia y mi nueva casa (tambores de expectativa… y el público grita "pero que sí, pero que no!"). Frijol trágico, frijol dramático.

Bueno, les cuento lo más divertido que he tenido últimamente fue CONADE, que me volé casi una semana de trabajo (work hard, play harder) del 16 al 20 de mayo, y eso es la Conferencia Nacional de AIESEC Brasil, osea, todos los comités locales brasileiros (miembros nuevos, miembros, mesas directivas, sus trainees respectivos, etc) donde asistimos cerca de 600 delegados. Beleza! Y los trainees tuvimos nuestra propia agenda. Gente de muchísimos lugares platicando cosas simples en diferentes ideologías o culturas o idiomas, o jugando cosas como "a ver si el hindú es más rápido que el español, a ver hablen algo" o cosas simples que cuando las haces, te asombras de cuantos backgrounds hay sentados en una mesa en un mismo momento, y platicando en la misma conversación. De verdad que ya he hablado de esto, pero me sigue asombrando. Simplemente una tarde, los trainees nos fuimos cómodamente a la alberca, y solo ahí estabamos presentes: México (1 frijol veracruzano, otro poblano y el frijol "su’servilleta"), Colombia, Uruguay, argentina, chile, Perú, estados unidos, canadá, India, Marruecos, Tunisia, Lituania, Austria, Francia, Australia, Holanda, Rumania, España, Portugal y Brasil. Todos tratando de hablar portugués… o portoñol… o portiglés… o portufrancés…. o Hindigués … o portugués arábico. Solo faltó Gael García Bernal para hacer Babel 2. Chiste malo, pero que sí, pero que no. Perdónenme antes de tirar el primer tomate, pero estoy medio drogada por altas dosis constantes y sonantes del buen jarabito para la tos de perro.

Creo que ya se me acabaron las ideas para contar por hoy, pues como saben, ando "pero que sí, pero que no", y tengo mejor que ir pensando a donde voy en los próximos feriados (feriado no. 278 desde que llegué…frijol feliz sambando y bombando) para traerles más chismes, anécdotas, notas culturales, experiencias o simplemente, tonterías que yo voy a escribir y ustedes van a leer en vez de trabajar. Y como no creo que ya quieran volver a trabajar, ahí les va una dinámica: ¿Cuántas veces existe en el presente texto la frase polémica, también título de este texto? ¿Qué opción les gustó más para darle significado a la frase?:

a) "pero que sí, pero que no" significa "más o menos"
b) "pero que sí, pero que no" significa "sí te quiero, pero dijo mi mamá que siempre no"
c) "pero que sí, pero que no" significa "puede ser o no puede ser"
d) "pero que sí, pero que no" significa "to be or not to be, that´s the question"
e) "pero que sí, pero que no" significa "es que no me tienen paciencia"
f) Todas las anteriores
g) Ninguna de las anteriores
h) "pero que sí, pero que no" no existe y punto!!

Por lo pronto, favor de postear sus respuestas y sugerencias acerca de qué quieren saber de Brasil, menos política (porque me podría apasionar y extenderme al grado de perder a mis otros 0.5 lectores); religión (porque aquí hay muchas, y como ya he comentado, hay unas que venden milagritos, así que tentaría a los 1.5 lectores a comprar su indulgencia con 50% de descuento y en la compra, gratis medio milagro de prueba) o fútbol (porque en Brasil es como las vacas hindús: es sagrado… y aquí su-servilleta-enfrijolada todavía no conoce otra posición que no sea el portero).

"Pero que sí, pero que no"… ando como frijol confundido, triste y desolado…soy el frijol en el arroz… pero a fin de cuentas, es parte de la biografía del frijol, es parte de su historia y es algo que si eres frijol viajero debes vivir… y eso también es divertido... mejor me voy a São Paulo por el fin de semana.

atte: el frijol