miércoles, 14 de noviembre de 2007

Machu Picchu y el último respiro sudamericano.


3 semanas mexicanas... ya 3 semanas que pisé tierras desérticas en el árido y caluroso Hermosillo...sí, es "otoño" y hace un calorón de 40 grados todavía.

El texto pasado no terminé de contar las bean-aventuras, ya que era un texto viejo que escribí durante el viaje de dos semanas por lugares increíbles, pero al llegar a México no quería escribir, pues el escribir era el resignarme a aceptar que ya había llegado y que comenzaba algo que no deseaba mucho que llegase...total, hace aprox. 4 semanas estaba en Perú, subiendo las miles de escaleras para Machu Picchu.

La aventura andina-inkaica comenzó el 18 de octubre donde aterricé en Lima, Perú y descubrí una ciudad que, la verdad, es solo una ciudad... por eso, me fui 5 días a Cusco "el ombligo del mundo" donde descubrí un mundo totalmente diferente: la mezcla de culturas (inca, española, y la moderna: turismo exagerado). Ahí, el frijol mexincaico caminó por las callecitas de piedra, subió y bajó escaleritas, compró el famoso gorrito peruano, vió muchas llamas y alpacas, comió ají de gallina y todo con ají (por eso de las "saudades"), se tomó 4000 fotos, recorrió sitios arqueológicos incas, el Valle Sagrado de los Incas, las hermosas iglesias (donde cobran por entrar, bueno...cobran por todo), tomó chincha morada, comió maíz gigante, masticó hojas de coca, bebió té de coca y compró muchos productos de hoja de coca...hasta traje una bolsita de hojas ilegalmente que llegaron a bocas mexicanas (un saborcito de mi experiencia), tomó mucha Inka Kola "el refresco del Perú!", comió ceviche y observó el arraigo tan fuerte de los peruanos a sus tradiciones y cultura... frijol peruano con sabor a charro.

Un día memorable, el 22 de octubre, el frijol, a las 5:30 am comenzó a subir escalera por escalera a la ciudad perdida... a Machu Picchu... horas y horas de sudor, de bofeo, de mareo, en medio de la imponente Cordillera de los Andes..."parece que falta media hora ya nomás"... y una hora después: "parece que ahora sí ya nomás falta media hora"...y así sucedió por varias varias veces... Hasta que llegamos.

Semi muerta, roja, sudada, sin aire y sin sudor interno (ya todo estaba goteando) llegamos a la cima de Machu Picchu...check in... subir más escaleritas...parece que ya se ve una casita...algo se ve... ya veo unas piedritas...parece que.. A LA MADREEE!!!!! NO MANCHEEES!! ......... - ahí, este frijol se quedó sin palabras ante la majestuosa (esa es la palabra: Majestuosa) Ciudad Perdida de los Incas: ya estaba frente a la famosa postal de Machu Picchu.

Hasta el momento, no puedo describir que es estar ahí dentro, recorriendo la ciudad de piedra, pensando en todos aquellos que pisaron esa tierra y que construyeron esa ciudad tan suya, como si fuera un secreto sentimiento tan íntimo que se esconde en el rincón mas recóndito del corazón, así es Machu Picchu; sentí envidia de los peruanos por tener tal belleza arquitectónica en medio de los Andes... me sentí un poquito mas cerca del cielo, porque caminas entre nubes y entre el legado de aquellos que sabían poner el alma en cada roca... me sentí orgullosa de latinoamérica.

No quiero entrar mucho en detalles porque de por si, suelo escribir bastante, pero tengo que contar la travesía de regreso, ya que la ida fue fácil: tren de Ollantaytambo a AguasCalientes en tren, pero como uno no viaja de rica, pues el regreso fue el sacrificio... por eso lo contaré por números mi grandioso Lunes 22 de octubre:
1. subir Machu Picchu a pie, por 2 horas (montaña andina + altura: cómo matar a un gordito)

2. recorrer Machu Picchu: subir y bajar escaleritas...muchas!

3. bajar Machu Picchu a paso más que veloz.. a paso de verdadero peruanito inca, ya que tenía que recoger la mochila del hostal a las 2 de la tarde.

4. Dos de la tarde: comenzar a caminar de AguasCalientes hacia la estación de la Hidroeléctrica (pueblito de 5 casas y ovio, una hidroeléctrica)...caminar, caminar, caminar...caminar por 2 horas más sobre las vías del tren (y tener cuidado de él, cuan mojado fronterizo) con hambre, pies explosivos, sed y solo una pequeñisima corriente de energía disponible.

5. Seguir caminando sobre las vías del tren... en medio de los Andes... a pie... cruzando el río Urubamba...con solo una mochila... con hambre... en medio de toda la gama de verdes... INOLVIDABLE... además, encontrarte con otros 2 trainees de AIESEC por mera coincidencia, que venían de Venezuela...INCREÍBLE. Creo que ya tengo una buena historia que contar a mis hijos.

6. Llegar a la Hidro y conseguir raite...suplicar por raite.

7. Conseguir raite con unas personas que viven por un pueblito cercano, en un tsurito blanco, entre terracería seguida de barranco, apretados, cansados, pero muy agradecidos, hasta que nos bajamos en Santa Teresa, otro pueblito de 4 calles.

8. Esperar en Santa Teresa la combi que nos dejaría en Santa María, otro pueblito de 5 calles; pero comer una carnita de algún animal después de días sin comer solo pan y maruchan y que costaba solo 1 sol, más increíble.

8. Llega la combi que nos llevaría a Santa María entre personas locales con dialecto quechua después de 1 hora de estar sentados en la calle con nuestras mochilas...y nos dirigimos a Santa María, ya que, según nos dijeron otros mochileros, ahí se toma el camión de regreso a Cusco.

9. Llegamos a Santa María, pueblito donde tienen solo un teléfono para todos y esperamos sentados en un abarrotes por 3 horas... ahora sí, en medio de la nada... lo divertido era que le hablaran a alguien del pueblo porque por un altavoz le llamaban "Le hablan a Maria Lopez, su prima"; ahí seguíamos muertos de hambre ya que traíamos dinero exacto para el resto de los días, así que a comer más pan que traíamos, esperar el camión de las 8:30pm (que llegó a las 10) , ver la tele en la tiendita, sin nada de ruido, frío, algo más que agotados y adoloridos...eramos toda una postal pueblerina.

10. Hasta que llegó el camión que, en 8 horas, nos llevaría a Cusco, recorriendo las carreteras del diablo en medio de las montañas, y el chofer todavía enfatizaba las curvas a toda velocidad en un camión que, apuesto, era de los años 60´s. Lo bueno es que ya no caminabamos, yo creí por un momento que el dolor en mis pies me duraría toda la vida...solo duró 1 semana.

Eso fue...en 10 pasos relaté mi aventurero regreso a Cusco, donde me quedé 2 días más para seguir descubriendo más a fondo el ombligo del mundo. Un jueves 25 regresé a Lima y un jueves 25 volé a México...adiós Sudamérica, ya te estoy extrañando.

Si bien, mi Brasil no se me arranca del corazón ni un poco todavía, mis aventuras peruanas y argentinas sirvieron mucho para no sentir ese "shock" de llegar nuevamente a casa, a lo tuyo y descubrir que te sientes como extranjera en tu idioma y en tu entorno. El frijol mexicano-extranjero llegó a Hermosillo a las 10 am (3pm Brasil, 12pm DF)... llegué cuando vi por la ventanilla del avión aquellos colores acres y terracotas de mi bello desierto sonorense (ningún verde a la vista) y cuando abrieron la puerta del avión...pppffff.... te invade un calorón que solo te dice gritar (como buen hermosillense, cada verano): "A LA MAAADREE, QUE CALORÓOON...Haayy Sudamérica, ya te estoy extrañando!!"

“Não deixe a samba morrer”... y unas paradas técnicas.





(esta es una entrada que escribí en el aeropuerto de Sao Paulo, en Buenos Aires y en Cusco, Perú...pero no está terminado...por miedo a decir adiós...)
El título de este escrito me nació desde hace un par de semanas… por qué? La verdad, no sé… sólo sé que este es el título perfecto para un escrito de despedida de Brasil.

El día 13 de octubre salí de Brasil; los últimos días estuvieron impregnados de listas de quehaceres, de compras, de visitas, de lágrimas y de miles de miradas al cielo con pensamientos de “cuándo iré a volver?” … “cuándo te volveré a ver?”… un día antes fuimos a un bar justo los que quería que estuvieran y estuvieron más otros, eran despedidas que no creía que estuvieran pasando y palabras de “adiós” como si al otro día los volvería a ver como otro día normal en ITA… es el último recuerdo que llevo de esas personas.

En el aeropuerto de Sao Paulo, sentada, sola, recorrí mentalmente cada mes brasileiro, recorrí caras de amigos, recorrí paisajes, recorrí palabras, recorrí con tal sentimiento que hasta pude sentirlo; como quien lee “El perfume” y alcanza a oler cada esencia… no voy a mentir si digo que lloré en el avión por unos cuantos minutos, quizás una hora…sobretodo porque quería ver Sao Paulo desde el cielo, PERO en la ventana del avión estaba una china que no se inmutó cuando la frijol lagrimera hacía de todo circo y maroma para ver por la ventanita pero sólo ví el perfil amargo y de cero-amigos de la china…bonito recuerdo.

Puedo decir que me llevo bastante de Brasil, al fin y al cabo, pude ver a casi todos los artistas famosos (hasta Xuxa!!) en Criança Esperança, lo cual es un evento homónimo al Teletón, a pesar que todos mis amigos se rieron porque estuve ahí (en vivo); puedo decir que estuve en Río con 20 extranjeros de todos los rincones del mundo; que bailé en la escuela de samba de “Mangueira”, una de las mas famosas e importantes…y sambé por 6 horas!!!; que fui a la favela “La Rosinha”, la más grande de Latinoamérica, y hasta comí feijõada ahí!! (y sí, si hay tipos armados en las calles); que me bañe en el mar de playas nordestinas; que comí “barreado” en Curitiba; que hice sandboarding en Floripa; que viajé de trabajo a Vitoria y comí la famosa “moqueca de peixe”; caminé bastantes veces por la Avenida Paulista; que canté en portugués; que bailé forró en Fortaleza; que visité Olinda y comí acarajé y tapioca; que recorrí mi ruta laboral pasando por “El banhado” en Sao José dos Campos, pero sobretodo, puedo decir que me llevo rostros brasileiros y de miles partes del mundo con nombre de “amigo(a)”… llevo Brasil por los 5 sentidos… assim não deixarei a samba morrer…

En São Paulo dejé a Lorena (la de Colombia) y a Marcuzão del otro lado de la puerta de embarque…las despedidas se acumularon y lloré al abrazar a Lore, la última que quedaba (Lorena de Ecuador se fue una semana antes en la cual se llevó parte de mi experiencia, ya que nos veíamos 24 horas al día)… así llegué a Buenos Aires con Melissa (de Canadá)… lista para conocer la ciudad cosmopolita pero no lista para dejar mi Brasil… ahí se me vino a la mente este título: “não deixe a samba morrer”.

Buenos Aires es espectacular, por unos momentos me hizo olvidar mi nostalgia y llenarme de color con Mafalda, con Maradona, con Gardel, con la calle Corriente 348, con el tango apasionado, con el barrio de San Telmo (ahí vivía Mafalda!), con el Caminito (el barrio del tango), con la Recoleta, con Evita y la casa rosa, con el centro, con Palermo, con la moda de los argentinos desde el más rico hasta el más pobre, con el “Che”, con la cerveza Quilmes, con la carne argentina, donde hasta mi sangre de llenó de color…de glóbulos rojos; con el acento que a todos nos encanta y con esa población tan agraciada físicamente (por no decir que me enamoré cada 5 segundos)… Buenos Aires es la ciudad donde Europa se nacionalizó “latina”; y es la ciudad donde el Pingüino Emperador y la Pingüina serían felices entre paisajes “chic” y elegantes con precios baratos, con tangos de Gardel, cigarro en boca, café Tortoni y gente bonita…Mi Buenos Aires Querido…

Sem deixar a samba morrer, ya que vive en mi nostalgia, la cual cargo en mi maleta, en mi mochila, en mi bolsa, y en la bolsa de mi pantalón… me despedí del último vestigio de Brasil: Melissa partió de regreso para Brasil y yo para el Perú pero con el corazón volando también a tierras paulistas… Frijol com muitas saudades, frijol que llora farofa.

Mi última parada técnica fue Perú, donde estuve 2 días en Lima en casa de Kathy, ex-trainee de Sao Paulo, con la cual revivimos recuerdos de Río y de la capital paulista; y fue en su casa donde fui llegando poco a poco a México sin llegar: primero Argentina por el español y una que otra marca conocida; pero en Perú con su Televisa, con su TV Azteca, sus novelas, sus miles de marcas compartidas (como Bimbo), su ají (chile), su ceviche, sus sabores y olores… llegué a México sin llegar, así no duele, solo raspa.

El frijol se convirtió de Azteca a Inca, ya que se embarcó en una aventura de 5 días a Cusco y Machu Picchu… Frijol de aventuras andinas.

jueves, 27 de septiembre de 2007

“Não estou brigando; só estou con-ver-san-do”

Estas fueron las palabras de Sara Ohana, mi sobrina adulta-niña al ser reprendida por su mamá – mi prima Graciela – por hablar com tono fuerte, medio ranchero, al explicarle algún asunto de extrema importancia, a su tía Allin: "No estoy peleando, solo estoy com-ver-san-do". Inteligente discurso.

Hace 1 semana, el frijol mexisambero se asombró al descubrir que faltaban 3 semanas para terminar su aventura brasileira: no más portugués, no más brasileiros, no más axé, no más forró, no más extranjeros, no más Ivete Sangalo, no más "ajjouz, feiyon y farofa" (arroz, feijão, farofa), no más ser el frijol de fuera, no más cafecitos latinos en el shopping CenterVale o Colinas, no más ITA, no más São José, no más huídas a São Paulo, no más Lula, no más Chopp de Vinho, no más AIESEC en portugués, no más escándalo del Senado brasileiro, no más accidentes de la GOL o la TAM, no más Denise Abreu (ex Pdta. de la ANAC y abogada colmilluda, una Gordillo brasileira, de esa calaña)... no más trabajo en CDI, no más vida brasileira... frijol regresando a su patria.

El regresar al país frijolero-entortillado me pone en serias cuestiones filosóficas y decisivas; cuestiones tales como encontrar trabajo, qué trabajo quiero, qué quiero hacer día a día que me apasione y me haga feliz, qué haré para seguir com el camino que me había marcado, cuál es ese camino, dónde quiero vivir, qué partido quiero jugar, qué cosas de México puedo yo cambiar, qué puedo hacer por la sociedad más pobre, cómo puedo enseñar a pescar al pobre sin dar el pescado, cómo puedo crecer yo; quiero gobierno, empresa o tercer sector; cómo ser fiel a mi persona y mis convicciones siendo fiel también a mi país... apasionandome por la política..´ta re-k br n... cómo puedo meterme al lodo sin convertirme en puercolítico... Como diría la fresa de "Rebelde" (RBD): "es difícil ser un frijol como yo".

Descubrí que el Tercer sector no es para mí porque falta estructura y organización, falta concatenar; descubrí (hace tiempo) que la política es un charco de lodo; descubrí que me gusta las labores y movimientos sociales/civiles, pero también descubrí que el Tercer Sector siempre, siempre, siempre tienen una mano en el cobijo de la sociedad y la outra, a veces oculta, extendida hacia el Big Bro´ Gobierno; para qué trabajar a la expectativa que gobierno diga "sí" o "no" cuando puede ser uno el que diga "si" o "no". Como verán, estoy en tierra de nadie...por eso da miedo regresar a la patria: com mis dos pasiones tal alejadas en la realidad – Política y DDHH – da miedo meterse en la cuna de Gordillos, digo, lobos, sin poder decir: "Não estou brigando; só estou con-ver-san-do".

El frijol vive enmedio de las decisiones sin respuesta; aun no se cual es la situación de México, porque estar aquí en Brasil, quería saber solo de aquí y llevar mi vida aquí; como le dije a una amiga hace poco: "no me metan a mí en sus broncas y chismes, mi vida ahorita transcurre al otro lado del continente" y es cierto. Es difícil vivir en dos lados a la vez y por eso sólo decidi desconectarme por un rato de México, como también es difícil dejar un país que fue MI país por 7 meses; tengo amigos que creen que odio Brasil porque le critico muchas cosas, pero, porque me encantó Brasil, porque siempre lo sentiré ya también tan mío, tengo el derecho de criticarlo como puedo criticar México... malo quedarme callada.

Es difícil dejar una vida semi-construída aquí, una vida estable en mi odiado y aburrido São José dos Campos; cuando se vive fuera del país propio, los extranjeros tienden a conglomerarse y pegarse como remoras uno al otro, siempre com más extranjeros: viven las mismas situaciones y tienen los mismos problemas con un mismo nivel de gravedad (ir a cortarse el pelo es algo común para los nacionales, para un extranjero es algo tensionante por no conocer); pero creo que lo más triste de todo, es que realmente me di cuenta que lo que construí fue casi todo con extranjeros (todos temporales aquí); no dejo nada ni nadie aquí (com excepción de mi familia), al final es cuando uno se da cuenta de sus construcciones que, aunque sean temporales, tienen una base, y esa depende del constructor. No se si es cuestión general o mala suerte por la gente con la que convivimos en estos 7 meses, pero es triste sentir que uno está triste unilateralmente; para los que se quedan, si uno se va o se queda es cuestión de números o resultados, no de amistad... pero también siempre pensé "estos tipos de ITA de verdad son raros", imagínense ingenieros con formación militar... "Não estou brigando; só estou con-ver-san-do": Una parte de mí se queda en el país, com mi familia, en su tierra y en su cultura (siempre me sentiré parte brasileira), otras partes de mí viajan alrededor del mundo. Y ya. Frijol without any strings attached.

Hace 3 días recibí un cuestionario sobre mi práctica aquí en Brasil y hubo una pregunta en la que, sin pensar, la contesté muy larga; se las anexo para dar una idea muy, muy, muy general de lo que fue Brasil a mis ojos:

8. What did you learn about the Brazilian culture? Talk about your experience.
  • Is not really different of the latin-american countries, even if most of the brazilians does not feel like latinos that they are.
  • Everybody REALLY loves football and dancing...but no one talks about politics.
  • Incredible comunity sense and strenght...Brazil is living a ¨Social Action Awakening¨:a lot of NGOs and movements with a big will to change the brasilian reality; that´s always the road to actually ¨do something¨.
  • Brazil has different faces, because of the size of the country itself and the huge racial diversity.That´s the most beautiful fact of Brazil... and the fact that the level of discrimination is down.
  • Happy, joyful people, really friendly...but not too much to get too involved. Fast easy and cold relationships (every kind). The girls from latinoamerica, at least, we felt like that. Difficult to have real friends.
  • Was the country where I had feel more prejudice in my life (!!)
  • Surprisingly, really religious people (I didint even imagine), but, the other face, really liberal ideologies for some areas, really conservative for others (In a strange way, I have to admite, really different compared of other countries´tendencies)... this point has a lot of good points of view, and a loot of bad too..a controversial and interesting fact.
  • Dangerous country as Mexico... Enormous and beautiful culture (the good things have their price).
  • Schools of Samba, favelas, beaches, forró, axé, Fortal, football passion, cultura nordestina, Rio, chimarrão tradition, Carnavals, ¨ficar¨, diversity!...this and plenty more are that describe Brasil thru my eyes.
  • In conclusion: a beautiful beautiful country, lovely people...I could live here for 1 or 2 years (not in SJC hahaha) in Rio, Sao Paulo, Floripa or curitiba... hahaaha.
Es difícil explicar un país como Brasil, creo que la misma cultura de su gente rompe los esquemas de latinoamérica, y lo que aquí es normal y común, en latinoamérica es tabú; y viceversa. Es un país de muchos contrastes, donde, como todo, tiene cosas buenas y cosas malas.

Lo más bueno de lo bueno: La diversidad y la aceptación que hay para ésta; la amabilidad y alegría de su gente; sus paisajes; cultura única, colorida, danzante. La calidez de la gente del nordeste. Tapioca y acarajé, y por supuesto, el açaí.

El arma de dos filos: La extrema amabilidad de la gente para ayudarte, pero secretamente es porque eres el "extranjero pendejo que se va a perder o que no va a ver la luz roja al cruzar la calle" (no siempre, no todos, obvio).

Lo malo: Las relaciones frías y fugaces; nunca vi bolas de amigos o amigas, las amistades y relaciones fugaces: todo rápido, fácil y temporal. Es fácil sentirse sola aquí; al menos para los latinos, que, emocionalmente, nos atamos más; los prejuicios; la comida sin condimento.

Sé que suena fuerte, pero lo digo también con cariño al país... "Não estoy brigando, só estou conversando!"... Brasil, ya lo extraño y aun no lo dejo; tan diferente a México aunque se cree que son parecidos, tan diverso y colorido...falta poco para dejarlo, y me faltaron tantos lugares que ver... invade la melancolía y el miedo a llegar a casa y a la rutina.

... ya comenzaron las despedidas (de Ana Maria y Gledson, principalmente) churrascos en casa de Gledson, Cafecitos en casa de Ana Maria...ya comenzó el cosquilleo de "cuando será que volveré a ver a todos?" las latinas se verán más seguido, porque es más fácil viajar entre América del Sur, pero claro! yo quedo hasta la re'fregada! ya me despedí de Karina, de Eliana (se fue hace 2 días) y también de un costal de recuerdos que no quisiera cargarlos ahorita porque sería muy difícil dar tantos "adiós" que no quiero dar. Ya traigo bastante pesada la maleta, no le caben melancolías.

Aquí termino; ya que ahora sí quiero comenzar a brigar y no conversar... por la melancolía, siento que ya es tarde para conversar lo que no se dijo en su momento; ya es tarde para hacer lo que no se hizo. Disfrutemos y no lloremos, nos espera desempleo, indesición, inestabilidad, soltería, política, el abóndiga, el gordito mordelón, noches de tesis, noches de fiesta mexicana y casa nueva en el país frijolero. Frijol de dos semanas y contando cuenta atrás.

lunes, 3 de septiembre de 2007

En junio compré un jabón...

Sí, compré un jabón para el lavamanos, obviamente, con la única e importante misión de lavar las manos de la gente. No me pregunten cómo me acuerdo de la fecha, pero fue un 11 de junio de 2007 cuando Lorena y yo compramos un jabón de marca del mismo supermercado en el que estábamos, o sea, un jabón hiper-barato.

El jabón comenzó su función de jabón el 17 de junio, fue el día en el que las dos nos mudamos a esta casa, la casa de la familia italo-portuguesa La Puma Fabião. Y ese día comenzó la tragedia-aventura: el jabón blanquito-sin-marca comenzó a perder su forma de barra y con el paso del tiempo se fue poniendo como un caldo espeso y pegajoso…y de suerte que tenía su platito donde felizmente tomó la forma que se le pegó la gana. Para lavarse uno
las manos tenía que sumergir su mano en el caldo y romper un pedacito, literalmente
romper un pedacito de la gran tira que se estiraba. Divertido y por lo menos, frijol de mano limpia. Por consecuencia, el jabón ha vivido bastantes pasajes de mi vida brasileira, ya que descurimos que el jabón NUNCA se acababa.

Aun cuando tenía forma de semi-barra, el jabón me vio partir dos lindas semanas para el Nordeste de Brasil. Tres horas y media de avión directo, aterrizando en Fortaleza, capital del estado de Ceará: calor húmedo y mucho, a las 4am estaba sudando la gota gorda. Llegue a casa de mi amigo (y “buddy” de AIESEC) Marco Antonio, queridamente llamado Marcuzão… eran las 4 de la mañana y la abuelita, la tía, los papás y su hermano todos despiertos para recibirme, ahí vi por primera vez (y no última vez) la apertura que tiene la gente del nordeste…increíble, del tipo que si alguien le pregunta donde queda tal dirección, la persona se ofrece llevarlo, guiar, etc.

FORTALEZA, SOL, MAR, PLAYA...


No podría terminar de describir lo increíble que fue estar en Fortaleza, allá estaban amigos de ITA y/o trainees: Melisa (de Canadá), Juliana (Presidenta del Comité AIESEC ITA) que allá viven sus papás (como dicen aquí “gente boa” “gente fina” demais!) la cual nos hospedó también por unos días; Paulien (de Holanda), Pedro Ivo, Lucas, Vitor, todos de ITA y yo…con seguridad otros muchos más, pero a esos vi frecuentemente.

Fue una semana de Fortaleza donde hubo mucha playa, mucho sol, mucho sudor, mucho shopping (Paulien, Melissa, Ju y yo, claro) y mucho Chopp de vinho, o sea, cerveza con vino tinto… frijol feliz y happy. Algunos días nos íbamos al Club de Yates donde el hermanito de Ju estaba en competencia de Vela; otros a la Praia do Futuro (la playa mas chic!) de noche de fiesta y un día de Carnaval…sí, leyeron bien, frijol carnavalesco.

FORTAL 2007

El carnaval de Fortaleza - “Fortal 2007” - es fuera de época (osea que no es en febrero como todos) y es una copia mas pequeña del carnaval de Salvador, el cual, según todos los brasileiros, es el mejor carnaval de Brasil (también, según los mismos entrevistados, el de Río es para extranjeros, pero vale la pena, ya que es diferente, es por escuelas de samba y es con “fantasías”, es decir, disfraces…o mini-disfraces, como ya todos conocen). Al que fui, se compra la camiseta, y el color de la camiseta indica el día, el camión (al cual “perseguirás” bailando) y el artista. Ju, Melisa y yo fuimos a ver a Jammil con su famosa canción “sou praiero, sou guerreiro, estou SOLTEIRO, Quero mais o queeee” y con nuestra camiseta verde desmangada (cual jugadoras de basketball) seguimos el camión por dos vueltas dentro de la pipoca (literalmente quiere decir “palomitas” y es todo el gentío siguiendo al camión, osea, vas con el pópulo). Es interesante como las mujeres hacen de todo con las camisetas: las cortan, les ponen lentejuela, las diseñan…Nosotras, obvio, no hicimos nada… y aun así, los tipos quieren ficar, ficar, ficar y ficar… llegan y sin preguntar, quieren besarte… aah! Brasileiros… frijol karateca cinta negra 5to dan.

Como yo seguía en el Nordeste, no di continuidad al avance del jabón mutante, pero imagino que se fue convirtiendo de barra a Resistol líquido, como ya se veía venir…No lo vi porque parte de esas dos semanitas nordestinas estaa viajando también por varios lugares con Melissa: Natal (estado Río Grande do Norte) a su playa Ponta Negra, João Pessoa, Paraíba, donde vive mis tíos Daniel y Beth; Porto de Galinhas y Recife, del estado de Pernambuco… 4 estados en 6 días; comer tortillas y tacos en João Pessoa; ver a mis tíos por 3 días; una mexicana que aprende a hacer tortillas por una maestra brasileira; una playa de sueños como Porto de Galinhas, donde todo es de gallinas…hasta los teléfonos públicos!; comer Acarajé y Tapioca (no el pudín que se imaginan, sino como una crepa mucho mas diferente); Ver la histórica Olinda, parte antigua de Recife y patrimonio de la UNESCO; ver la multitud de colores de las casas de Recife y siempre, siempre acompañando todo esto, la enorme amabilidad de las personas nordestinas… no tiene precio. Frijol soñando con ser Nordestino.

Siempre lo he dicho: Brasil tiene tantas caras tan diferentes, y el Nordeste es una de las más interesantes, ya que es una región que, aun pobre (no se compara la economía con la región centro-sureste de São Paulo o Río o el mismo sur de Brasil), recibe mucho turismo, tiene muchas posadas y cada esquina, cada carretera es esa postal que todos imaginamos de un Brasil tropical… hermoso e indescriptible. Cada casa, cada departamento tiene su hamaca; aun puede ser cada cuarto, ya que a veces se duerme ahí; también es común pasar en pleno día por las calles y ver personas solo conversando o acostadas en sus hamacas en las entradas de sus casas solo viendo pasar el día. La vida transcurre lentamente y es común ver grupos de señores jugando dominó o algún jueguillo; la mayoría de la población de estos estados es negra, con mucha influencia y herencia africana, y esto se traspasa a todo aspecto, por eso la gente es tan alegre y tan bailadora: el forró allá es el rey de los bailes “dançar um forrosinho gostoso” y tan amable. Hay también señoras con su pelo agarrado por una tela, así como la negrita que aparece en la miel de los hot cakes “Aunt Jemima”… igualitas, y claro, me emocioné.

No es posible transmitirles estas imágenes mentales que tengo, pero crean que fue de esos lugares que no se olvidan fácilmente por su diversidad y color en cada escena…hasta estuve en el punto más oriental del continente Americano!! La parte que más se acerca a África de todo el continente…yo estuve ahí! Y mi tío Daniel, Beth y Melissa también…también mi tío me dijo que si entrecierro los ojos, alcanzo a ver el Congo… frijol incrédulo. Obviamente esto fue broma, pero este frijol ya quería comenzar a danzar bailes tribales. Melissa y yo, quienes viajamos todo ese trayecto fuera de Fortaleza, nos llevamos muy buenos recuerdos, preciosas postales mentales y yo me llevo un poco más de mi familia, ya que soy de las pocas afortunadas que conocen la escenografía de la vida de mi familia mexi-brasileira… y sus gatos.

Llegué de triste regreso a São José dos Campos el 29 de julio... y el jabón seguía vivo, muy vivo. Fueron días – y han sido días desde entonces – de gran tranquilidad y estabilidad brasileira: casa, trabajo, shopping con el grupito latino, chismes y la huída a São Paulo en algunos fines de semana. Mientras el jabón sigue caldudo, ya se fueron algunas trainees de “nuestra generación” es decir, las que estuvimos todo este ciclo juntas y llegamos al mismo tiempo: se fue Lyn de regreso a Australia, se fue Paulien a Holanda, se fue Karina no a Uruguay, sino a 2 horas de aquí a trabajar en otra ONG (pero se fue al fin y al cabo), Samantha de Martinique se fue a vivir a Sao Paulo y casi ni la vemos, Priscila y Catherine a Estados Unidos… así que nuestro ciclo también se está acabando. Han sido días tranquilos de despedidas, de huidas y de muchas películas.

CURITIBA en Familia!!!!


El jabón vivió hasta el día 28 o 29 de agosto, cuando ya era una masa blancuzca que mas contaminaba que limpiaba y en sus últimos días me vio partir para Curitiba, el norte del sur del país; una ciudad inmensamente influenciada por europeos, organizada, limpia, de buena calidad de vida, cosmopolita e histórica a la vez…me recordó a México en muchas de sus caras (sin lo de los europeos, claro) y en su plato típico paranense “barreado” que sabe a birria. Pero más que disfrutar la ciudad, mi misión a Curitiba era de otro significado, fue familiar: pasé 4 maravillosos y tranquilos días con mi prima Graciela, su mamá o sea mi tía Mara a las cuales tenía más de 12 años sin verlas y conocí a Saulo el esposo de Graci y lo mejor: a mi sobrinita Sara Ohana. Es increíble redescubrir parte de tu sangre y que ni la distancia borra los recuerdos cerca del Valle del Yaqui y su casa del callejón…y un poco de hermosillo; no desvanece el pasado y se descubren más lados de una familia Delgado…la siempre intrigante e impredecible familia Delgado.

Comimos, pasemos pero lo que más hicimos fue platicar de todo, desde el update familiar, hasta reírnos de cosas como que todos los hermanitos Delgado siguen llorando a la 1 de la mañana, cada Navidad, al oír Serrat recordando a su papá, o sea, nuestro abuelo; como que todos somos cachetones (y altamente inteligentes); como que Sara Ohana y Marcos Damián (los bisnietos, o sea, mis sobrinos) son igualitos de mandones, independientes y extremadamente simpáticos a la vez y soñamos mucho en que ellos dos se conocieran y siguieran el lazo familiar que los une (y también lloran sin lágrimas solo para sobornar). Adore conocer a una niña tan inteligente (como pocas) que me llamara de “tía” (nunca lo había vivido), que saludara a toda la gente que se le atravesara, que no le tiene miedo a los perros (¡!), que no se salvó de tener el gen “amo-a –todos-los-gatos-del-mundo” y que platica como una adulta en el cuerpo de una niña de 2 años y 7 meses… adoré ser tía, y sobretodo, que Sara Ohana conociera a su “misteriosa e invisible” familia mexicana. Este frijol familiar sigue soñando en el encuentro de los 2 pequeños primitos. Frijol feliz.

El jabón se acabó, como también se acabaron mis vacaciones de 4 días familiares en Curitiba, dejé parte de mí ahí y aun no creo que estuve con mi prima y mi sobrina 24 horas al día después de 12 años. Descubrí que la sangre si llama y fortalece años de distancia. Quedé feliz en verlos felices a todos.

Hacía mucho que no me atrevía a escribir, porque eran tantas cosas que quería contar y tan pocos los ánimos de escribirlas que dejé que el jabón hiciera su propio caldo a su voluntad; pero el sólo conocer a mi sobrina a la cual sólo conocía en fotos, ver a mis dos primos – “Gracielita” y “Danielito”, de cariño – así como sus papás, haciendo sus vidas felices, valió la pena la venida a Brasil, aun cuando toda la experiencia hubiera sido mala (la cual no lo fue ni en un segundo)…tengo que confesar que lo que más feliz me hizo fue conocer a un personaje tan valioso, tan hermoso y tan divertido como mi sobrina Sara Ohana. Me llenó de ánimos y esa experiencia familiar me reanimó; creo que llegué a Sao José con otra cara… la familia siempre es sostén, aunque ni cuenta se den, y yo ya necesitaba ese tipo de calor, primero en João Pessoa y después en Curitiba… Puxa, vida tão engraçada!! Soy suertuda que estando tan lejos de mi tierra - desértica, pero mía – pueda encontrar pedazos de mi propia historia… y siempre leer trozos de “Y dígalo que yo lo dije”, aun en Brasil.

Frijol familiar, frijol jabonesco. Ahora Lore y yo, ya llevamos 1 semana con un nuevo individuo limpio en el baño, con la misión de limpiar las manos de la gente, pero sin perder su forma, sin perder su esencia de jabón, aun cuando esté en un platito redondo, no perder su figuriña ovalada y regordeta es algo importante; sin perder los ánimos y la voluntad, es un jabón fuerte y un poco más optimista… después de meses del mismo caldo de jabón viejo, tener un nuevo jabón en el baño si refresca…y es de cupuaçu, para recordar el sabor del nordeste y comprado después que llegué de Curitiba y Lorena llegó de viajar con su hermana…curiosamente las dos concordamos al mismo tiempo (con el mismo aire familiar y nostálgico pero reanimante) de comprar un jabón nuevo, un jabón para acabar nuestros días brasileiros con ganas de volver a casa pero también de disfrutar cada minuto sambero... y lo logramos con el nuevo jabón; éste continua con su forma, aun cuando siga en el mismo platito redondo y en el mismo São José asfixiante el jabón sigue firme… ya no me deja huir tan fácilmente; es un jabón nuevo al fin y al cabo… frijol enjabonado con sabor nordestino y aire europeo; frijol cantando remembranzas al Valle del Yaqui desde un rincón de Brasil; frijol renovado porque fue un frijol familiar, aun en portugués, llamado “tíííaaa”… “A-do-rei !!”.

… Además son pocos los mexicanos que aprenden a hacer tortillas de harina, con sabor a Sonora en Brasil, con ingredientes y métodos brasileiros, por la enseñanza de una brasileña. Sólo que las tortillas escogieron no ser redondas y yo las dejé. A veces me siento única... como mis tortillas.

viernes, 10 de agosto de 2007

los edificios caen sin avisar...

Hace pocos días cayó un edificio a una cuadra de mi trabajo. Se desplomó, se despanzurró. Enterró a 2 personas de las cuales una decidió vivir y la otra se cansó de estar entre escombros por 10 minutos; pero no se lo que decidió en ese momento. En los mismos minutos, yo estaba cerca de esa persona pensando "que hiciera yo con una montaña - literalmente- encima de mí"...no sé que fue lo que esa persona pensó en esos 10 minutos, pero puedo creer que fue una desición no con miedo, sino con terror.

Como supieron, imagino, ocurrió un desastre aéreo de la TAM (aerolínea brasileira) en el aeropuerto de São Paulo... otro desastre aéreo. El 4to productor de aviones del mundo y parece que no solo compite por medallas de los PanAmericanos, sino también por la cantidad de prolemas-desastres-tragedias aéreas. Ahora da miedo volar, y no sólo por vértigo. Porto Alegre devastado, brasileiros devastados, mexicana devastada. En el edificio con el cual el avión chocó, había un exalumno de ITA y ex Presidente de Comité Local de AIESEC, Gustavo, al cual en ITA lo conocían como "Curralos"... yo lo conocí por menos de 3 minutos en Marzo, cuando todavía no sabía los nombres de varios amigos, pero eso no impide sentir el dolor de amigos que lo extrañan y del saber que la vida se va tan rápido y que, ese tipo de "coincidencias"-"dioscidencias"-"azares del destino"-"tragedias"-o-como-le-quieran-llamar, TAMBIÉN acontecen cerca de nosotros o puede ser A nosotros.

A María, la señora con la que vivimos, consuegra de mi tío Daniel, se le murió el 3er hermano (más una tía) en menos de meses... las llamadas a las 12 de la noche siempre han sido preocupantes y esta vez no fue la excepción.

Un amigo, también del comité de AIESEC, tuvo un accidente de carro en estas vacaciones de julio y estuvo grave en el hospital; con suerte, ya esta mucho mejor, estable, pero en el hospital todavía, y esa palabra nunca es buena. Me pone nerviosa, indecisa y sí, trágica. Le tengo terror a un choque de carro, por eso soy tan nerviosa cuando alguien maneja que no soy yo o alguien de confianza...por ahí alguien me dijo "cásate con alguien con quién tengas la confianza de dormir tranquilamente mientras maneja en carretera"... qué consejo tan "tonto" y tan sabio a la vez!

No me gusta comenzar como Sección Policíaca del periódico, alarmista y amarillista, pero es justamente lo que pasó estas vacaciones de invierno de Julio. También me fui a Nordeste, pero ese será un tema de otra entrada... creo que tanta cosa "no tan buena" lo pone a uno a pensar e inevitablemente, a recordar a amigos que ya no están aquí ni allá, sino arriba, que andan de distancia, pero no de ausencia... Me di cuenta que en cualquier momento, los edificios se caen sin avisar.

He construído edificios... y el miedo de todo arquitecto es que su obra se caiga. En mi vida, he construído casitas estilo "Infonavit" (todas chiquitas e iguales); construí una que otra casa de dos pisos y un sótano profundo-mega-profundo; construí una mansión hermosa e inmensa de pisos de oro; y llevo miles de castillos de arena y de naipes; en Brasil estoy terminando mi torre de Babel... pero al final de la carrera, todas son edificaciones. Con los eventos de Julio es difícil no preocuparse por que venga un viento y se lleve tu castillo de naipes; una ola y derrume tu castillo de arena; o una bola de fuego que haga cenizas lo que construíste... las olas de fuego tampoco avisan y aun no estoy lista para estar debajo de una montaña de escombros.

En este mes de Julio vacacional pensé demasiado y quedé cansada de tratar de detener el viento o la ola de mar, cansada porque ya también traté de congelar la bola de fuego. Fue un cansancio mental cuando todavía no era tiempo de estar pensando. Mis nuevos edificios no se han caído, pero no me gustan los eventos nuevos como "bolas de fuego" que te ponen bajo los escombros. No se si conmigo sería una desición de "sí", de "no", de 10 minutos o de 2 segundos. Soy como una arquitecta en México: con un título, sé construír, quiero construír, pero no tengo la chamba para hacerlo, así que queda el profesional parada en medio de la nada.

Habrá que disfrutar mientras se me ocurre que quiero construír ahora y reír para no tener que decidir por una vida sin los "hubiera" ya estando en los escombros. Frijol filosófico.

viernes, 29 de junio de 2007

o o o o o o - CÍRCULOS - o o o o o o




Cada persona que entra a nuestras vidas es un círculo…ciclos de vida. Hay círculos que traen un solo aprendizaje y una sola corta misión y luego se cierran.

Hay círculos de mediano plazo cargados de tiempo, enseñanzas, risas, aventuras y hombros con lágrimas, pero se van cuando ya no hay nada que aportar, nada que aprender…tienen un final…círculos de 360°… círculos que se tornarían dañinos o inútiles si continuasen… círculos al fin y al cabo.

Y por ahí, hay una especie de círculos exóticos que se creen espirales; siempre evolucionan, se adaptan al tiempo, crecen y a la vez crean más ciclos… son las escaleras de la vida; son ejemplo.
Está por demás decir que:
Nunca se cierran, acompañan;
Nunca se detienen, a veces hasta empujan;
Nunca abandonan, aun cuando sean invisibles;
Nunca se olvidan… porque siempre están.

Tener este tipo de personas en nuestra vida es un lujo, es algo inestimable, porque estarán ahí toda la vida; conocerán nuestra historia y aportarán su esencia a ella; asímismo, nosotros aportaremos un pedazo de alma a su historia… en cada etapa, en cada año, en cada respiro.

Son personas que comparten siempre, que no conocen la distancia, que se comen el tiempo y que por alguna extraña - y bendita – razón, nunca saldrán de nosotros.


Me gustaría ser espiral . . . :)

miércoles, 27 de junio de 2007

BEANadventures de tiempo de frío





El frío llegó, se quiso ir, y volvió. Vino con lluvia, vino con feriados, vino con gente nueva, vino con casa y familia nueva, vino con rutina nueva, vino con asuntos pendientes que parecían cerrados, vino con asuntos cerrados que uno quisiera que se quedaran pendientes…el invierno llega y trae las beanadventures de tiempo de frío… esclareciendo, son las frijolaventuras… o aventuras frijolescas. Fique a vontade.

Después de mi crisis existencial de frijol nómada, enfadado y envasado en una ciudad del tamaño de Obregón, donde todo era blanco y negro y la nubecita negra me perseguía solo a mí, donde los viernes y sábados aquí seguían significando lunes o martes si no salía, donde la familia ponía muchas barreras (sobretodo si uno es nómada), donde ya no estaba disfrutando casi nada, le faltaba limón y salsa Valentina a mi vida…así que el frijol decidió huir y decidió correr a São Paulo. Creo que más que São Paulo, fue entender que era una etapa común, típica y normal, donde odias todo y a todos. Sí, lo odié y huí. Y quien diga que huir no es la solución correcta, se equivocó esta vez, a veces el solo cambiar de aires (más contaminados) te hace respirar profundo y decir “va…lo que sigue!” y sonreír. Y así comencé a hacerlo… digo, no estaba tan en el hoyo como parece, sólo era un frijolito envasado con algodoncito mojado. Acepté que hay asuntos que se cierran sin uno querer, y que hay asuntos que se abren cuando ya estaban cerrados. Círculos. Todo es cuestión de círculos…pero eso lo explicaré después.

En São Paulo la verdad todavía no conozco mucho, ya que sólo voy a tener un día y medio de mi “antigua vida normal”, o sea, salir, meterse tarde.. sin nadie que te juzgue, te haga sentir mal por lo que haces o como piensas…total, ciudad sardina, ciudad grande. Gente nueva, amistades que se van formando, salir de ciertos círculos para crear otros. Y crear nuevos planes también. De ahí nació un gran plan de viaje que se hizo realidad una semana después: un roadtrip con carro rentado por 6 extranjeros: Fidel, de México (el frijol veracruzano), Pablo de Perú, Andrés de Colombia, Nicolás de Argentina, Inés de Portugal y yo, las lindas mujercitas del viaje.

Brasil es un país que no tiene puentes (feriados), todo el año es un solo feriado. Y aprovechando que vivo cerca del Estado de Río de Janeiro y que el frío estaba invadiendo el Estado de São Paulo, las aventuras se trasladaron – huyendo otra vez – al litoral de Río: Ubatuba, Trinidade, Paraty, Ilha Grande (como destino final). Y ahí es cuando conocí el paraíso, o algo parecido. Fui un frijol encantado y paradisíaco.

En esta parte el frijol sí se queda sin palabras para describir los paisajes más bonitos que ha visto… ahora descubrí ese Brasil de las playas mágicas. Los 6 “gringos” (extranjeros en general) tomamos la carretera del litoral (osea, nos fuimos por la libre) y todo el camino con una postal en nuestra ventana…parando donde se nos diera la gana, tomándonos más de 4, 568 fotos con el mismo grano de arena, descubrimos unas cascadas que a nadie le importan pero que son preciosas (ahí, cerquita de la carretera) llegamos a Ubatuba, una playa muy bonita…después tomamos el sol por un tiempo en Trinidade, una playa preciosa; para parar el día 1 en Paraty, conocer el centro de uno de los pueblitos más bonitos y juntarnos con otros 9 extranjeros más. Al otro día, 15 extranjeros rentamos un barco solo para nosotros: pasear por islitas, hacer snorkeling en aguas transparentes, ver peces de más de 3 colores, estrellas de mar gigantes, y durante el barco, bailando samba, platicando en nuestro ya famoso y útil portoñol / espagués, tomando caipirinhas, el señor del barco hasta llevaba pandereta para cantar una samba de “é paraty, é paraty, é paraty, é paraty” … hay algo mejor en la vida que eso? Sol, barco, arena, mar y buena compañía… no faltaba nada más, era un frijol descansando a su máxima potencia; frijol sin su arroz (frijol sin brasileiros, solo extranjeros), frijol libre (ahora entiendo a Jack de Titanic: “I´m the king of the Woooorld!”), frijol que huyó del frío para sostener estrellas de mar en su mano. Frijol feliz en su día 2.

En el día 3, el camino por huir del frío dio más resultados, los 6 roadtriperos nos fuimos a Ilha Grande, la cual, en efecto, es una isla muy grande y, obvio, sólo se llega por un viaje de hora y media de barco. Pero no cansados de los barquitos, no tomamos uno directo, sino uno que nos llevó por más islitas y playitas de 15 metros de arena y toneladas de sueños… se robaron mis sueños, ahí se quedaron… Con decirles que no mintieron cuando nombraron a una de las islitas “Saco de céu” osea, saco de cielo… son los paisajes más bonitos que estos ojos mexicanos han visto, como ya dije, si no es el paraíso, es algo parecido. Por ahí dicen que Ilha Grande está en el lugar 10mo del ranking mundial de las playas más bonitas del mundo. Frijol votando a favor.

El día 3 y 4 estuvieron de barcos, caminatas, arena, sol, risas, y paisajes indescriptibles… respiré millones de estrellas y me tomé un chorrito de vía láctea en el barco de vuelta, 6 de la tarde y ya estaban todas presentes, como buenas estrellas viajeras, no solo fue un barco de vuelta, fue la clausura de uno de los viajes más completos que he tenido. Fue el mejor escape que pude haber hecho.

Llegué triste a São José por no vivir en “Saco de céu” , pero también llegué llena de energía y con ánimos de echarle color a esa nube negra y evaporar la lluvia … así lo hice. “Manos a la obra” – dijo el manco – y esta prietita color frijol decidió disfrutar lo que se pudiera del lindo mini Macondo (yo pensaba que Macondo era Hermosillo) y los fines de semana seguir huyendo a cuanto lugar se dejara alcanzar. Me gustó la idea de huir; pero por razones varias (principalmente financieras, ya que Ilha Grande, además de robarse mis sueños se robó mi dinero) llevo dos fines de semana que me quedo en mini-Macondo; pero el estado de shock ya pasó, sucedieron varias cosas que me hicieron olvidar el frío.

Primero que nada, mientras yo intentaba huír del frío, él también huyó de aquí, y vinieron días acompañados de sudor y calorcito otoñal. Junto con este cambio temporal, vino también el cambio de familia y casa…resulta que no todo funciona óptimamente cuando uno más lo necesita, beleza fuera que sí funcionaran las cosas como debieran, pero no; la casa de los Araújo ya se había convertido en una constante presión y barreras; adoré y voy a extrañar bastante a Silvia y a Troy, pero sólo a ellos. Como era mi semana con nuevos bríos, Lorena y yo, hastiadas de la situación de que “AIESEC está buscando casa para ustedes” a paso caracol, decidimos ponernos las pilas y en un día ya tenía yo casa. Era jueves y el sábado me cambiaba. Nueva casa, nueva familia, nuevas expectativas, nuevamente hablar de mi país. Frijol con ojos de albóndiga exigente (“Albóndiga”, les recuerdo, es mi cerdito disfrazado de gato).

Ahora vivo con la familia de Renata, la novia del Danielito, mi primo (lindamente conocido así en México, aun cuando tiene 28 años). Ahora estoy en un ambiente familiar, tranquilo…de familia. María, mi nueva mamá brasileira, es italiana, es chaparrita (la mitad de mi mamá, así que imagínense!) con un corazón y una risa contagiosa del tamaño de Brasil, a la que, de vez en cuando, se le escapa un “Mamma mía!” aun cuando vivió casi toda su vida en este país; ella esta casada con Francisco, portugués, está enfermo y María lo cuida todo el día desde hace aproximadamente 7 u 8 años y aun así, se sigue respirando el amor. Un portugués casado con una italiana en Brasil. Como dice Mexicanto: “tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio… y coincidir”. Tienen 4 hijos_ una casada de la que sus hijas vienen muy seguido y nos quieren mostrar, a Lorena y a mí, miles de cosas de los ex Big Brother; luego esta Renata, quien vive con el Danielito en Rezende, a los que les estaré eternamente agradecida; Luego Thiago, de 24 años y al último, Priscila, de 22 años. Todos te hacen sentir como en casa… y claro, a esta frijol le dicen “rana” y salta. Frijol saltando. Frijol bombando, frijol en un nuevo ciclo brasileño.

Conseguí huir óptimamente del frío pero no por mis méritos, sino porque él decidió irse de feriados también, y así, São José – o mini Macondo, como prefieran – cambió totalmente para mí, desde que tomo el camión por 25 minutos todos los días, atravieso la ciudad, vivo muy lejos de donde estaba antes (ahora ya nadie me quiere ir a dejar o recoger sin antes resongar), aprovecho para ver que sí es bonito, estoy conociendo otro lado que no me había tomado la molestia de conocer antes y tengo otro ritmo diferente de vida. Ahora si me puedo hacer más casera: llego del trabajo y, como ya no hay nada que hacer nunca (excepto el día de cafecito latino), pues llego ya bien dispuesta a echarme todas las novelas con María… y vaya que son divertidas! a veces llegan las nietas, cocinamos bolinhos caipiras (como empanaditas redondas con carne molida que solo se hacen en Junio por las fiestas Juninas (campesinas), o le ayudo mientras ella hace pan, o solo tomamos café con la gente que va llegando, nos quedamos “batendo-papo” (platicando) entre Lore, Priscila y yo (lo cual es divertido porque también me gusta convivir con gente que no tenga naaada que ver con AIESEC y uno aprende más cosas de este país … es el ambiente familiar al que me refería. Comenzó otro círculo que me está gustando desde el comienzo. Huiremos más seguido del frío.

Huyendo del frío y de mi nube negra, encontré un São José diferente en estas últimas dos semanas, descubrí muchos pequeños detalles que son iguales a México:
como que los domingos son de andar con tu novio… o limpias o te tiras a ver películas;
como que por lo general, las familias son igual de unidas;
como que no todos los brasileños parecen a los cariocas, que la cultura brasileña también tiene su lado conservador y muy pudoroso, no todo es carnaval;
que la religión tiene demasiado peso y que sigue definiendo al pueblo brasileño, pero como había comentado ya, la diferencia es que aquí hay enorme variedad cultural y un poco más de tolerancia de creencias.
Descubrí también que vivo justamente en la ciudad donde, dicen algunas publicaciones, es uno de los mejores lugares para invertir en bienes raíces (pero espero que no sean para vivir) y que esta persecución que tanto me han hecho porque cometo el enorme pecado de fumar (y disfrutarlo y aceptarlo con todo descaro) tiene grandes trasfondos religiosos. Es una cara de Brasil que no muchos se imaginan: por un lado un beso no tiene mucho valor y el andar de “pajarillo” es algo un poco más común que los frijolitos mexicanos y por otro, acciones como fumar o tomarse más de 3 cervezas (sobretodo, mujeres…!!!!) es cuestión de decidir: infierno círculo 3 o círculo 4… divina comedia engraçada! (graciosa, chistosa). Creo que ahora huiré remando en barco a otro círculo infernal. Ya me acostumbré a ser mal ejemplo, a que me hagan caras feas y a contestar “que si porqué fumo? Porque quiero!” nunca había tenido que dar tanta explicación por algo que de verdad, a nadie le importa. Pero por otro lado, ya que tratamos el tema de explicaciones, si uno está perdido y le pregunta algo a alguien, y otra persona oye, también quiere ayudar, y luego otra, y en menos de 1 minuto tienes 5 o 6 gentes ayudándote, dándote direcciones, dándote tips y sonriéndote. Podría dar miles de ejemplos de pequeños detalles, pero ya irán saliendo con la platiquita… para finalizar puedo decir que aquí hay más colados que en México, osea, hay más personas que se meten a la sorda en las filas, y nadie dice nada…extraño a la típica señora gorda peleonera de pueblo que siempre resonga por todo pero que es la defensora del pueblo…de esas como las que puedo imitar rebien.

Brasil, el país de los brasileños que no hablan mucho de política pero sí mucho de fútbol, tuvo su época de frío muy frío, después tuvo su temporadita, por los rumbos Paulistas, de calorcito de 2 semanas... ahora cabe decir que el frío volvió. Tengo frío, mis calcetines de deditos coloridos no me están funcionando al máximo. Con este nuevo frío se vino el extrañar a mi sobrinito “el Tanquecito” estrenando sus propios pasos, extrañar al Albóndiga con sus ojos saltones y exigentes, extrañar al Pingüino Emperador, ya que acaba de ser el día del Padre y yo fui la única que falté a la reunión familiar – estuve cyber presente – y la plática diaria con mi mamá, la pingüina social y extrañar el bueno domingo que reúne a todos. Se vino esta repentina “extrañada” porque esta familia me recuerda a la mía, no se parecen, más el aire que se respira de tranquilidad sí. Frijol casero.

Al mismo tiempo, He salido en estos dos fines de semana, más que nunca en la historia de Sao José dos Campos y Allin: despedida-churrasco de un amigo que hizo match en Suiza para sus prácticas; barecitos, y la fiesta de Karina (urugaya, o uruguasha), Lorena (Ecuador) y Juliana (brasileira). Fue una sola fiesta, pero estuvimos todos los amigos. Viéndolos a todos jugar como niños (era fiesta temática con concursos, espuma, globos, etc) me quedé pensando en como los amigos de ahorita no se si serán y/o estarán mañana. En como los círculos de la vida van cambiando, unos cerrando y otros abriéndose, otros girando todavía; y descubrí que definitivamente las 5 latinas, a 3 meses de vida brasileira, hicimos un grupo de amigas de círculos duraderos. El frío huyó de nosotros. Como me gustaría preservar todos los círculos brasileiros congelados. Creo que es el precio por pagar de los nómadas como yo… abres y cierras muchos círculos a la vez. Al final quedas con casi los mismos círculos con los que empezaste.

Por lo pronto, seguiré huyendo del frío como frijol con calcentines de colores y cubre-deditos…seguiré huyendo del otro frío, huyendo a Sao Paulo este fin de semana, seguiré huyendo de ese frío helado con estrellas de cielo y estrellas de mar en mi mente; seguiré recorriendo los colores de mini Macondo como recorrer los mil colores de los peces; seguiré huyendo del viejo círculo disfrutando de mi nueva casa y familia, seguiré huyendo…. Porque repito, quien dijo que huir es malo, no ha estado de nómada, a veces huir te relaja y te hace sonreír en tiempos de nubecitas negras individuales, personalizadas… uno no persigue, a menos que lo quiera alcanzar; uno no dice algo a menos que quiera una respuesta, uno no hace algo a menos que quiere una reacción… la única tercera puerta de salida entre el “sí” y el “no” es: huir. Por eso huyo de los vientos fríos del norte, del sur, y de los lados. Huyo del frío con bikini en la mano. Huyo del frío, pero con una sonrisa, como frijol que disfruta aun si vive en Macondo.

lunes, 4 de junio de 2007

Pero que sí, pero que no...

Dice la mitología brasileira que cuando nació el español - después del portugués – el primer hispanohablante dijo "pero que sí, pero que no" y que de ahí nace que todos los que hablamos español decimos esa frase… ¿De qué me perdí cuando aprendí el español que no recuerdo haber dicho alguna mísera vez esa frase??
Ahora, la verdad de las cosas, es que: 1. El español nace primero, el portugués es una mezcla graciosa de muchos idiomas "originales"; 2. Nadie, NADIE, pero NADIE que hable español dice la frase "pero que sí, pero que no", ni María, la del barrio, ni en el Chavo, ni RBD, ni Maná y ni Cirilo de Carrusel...mucho menos María Joaquina!!

Las latinas ya lo intentamos todo; ya hasta dejamos de pelear y hasta ya la decimos la frase… No se imaginan 2 meses completos peleando todos los días acerca de "pero que sí, pero que no"; "¿Hablan español?! PERO QUE SI, PERO QUE NO!" con una emoción tal, que no cabe en la cara de la gente cuando "acredita" que esta hablando español; o "yo hablo bien español: pero que sí, pero que no"; hasta preguntamos que si no se estaban confundiendo con "puede que sí, puede que no"… pero no…las latinas perdimos y ahora sí, ya decimos "pero que sí, pero que no". ¿El significado? Como diría mi papá, es una "minoaidia" osea (en inglés): me no idea". Tenemos en nuestras manos el comienzo de una frase o slang y le podemos dar el significado que queramos. Frijol pensativo, frijol creativo, Frijol que sí, frijol que no. Intentemos usar el polémico enunciado.

Ahora, yo tengo una teoría que quiero compartir. Creo que el portugués es una sopa de 70% español, 10% de francés (o menos) y el resto de diversas mezclas e idiomas. Sólo que con una pronunciación muy especial, muy propia, muy brasileira. Es gracioso simplemente. No se puede ser sexy hablando portugués; no se puede ser romántico con el portugués, el portugués es como el amigo gracioso que todos tienen, siempre tiene frenos en los dientes, siempre se ríe para mostrar sus frenos, y habla con mucha saliva en al boca. Así es el portugués. Además que es una copia del español, malhablado. Pienso que el portugués nació cuando una persona de una comunidad, viaja y escucha el español, y cuando regresa a su comunidad les dice "aprendí un nuevo idioma" y lo habla como se le da su fregada gana y con el acento que quiere…y las palabras que no recuerda, las inventa…y así nace el portugués. Esa es mi teoría. Disculpen brasileiros, pero el portugués ES gracioso… pero que sí, pero que no.

Además, al preguntarte ¿todo bien? (como "qué onda?") no se responde "sí, y tú?" o algo parecido, sino "todo bien"; si te preguntan "beleza?" se responde "beleza"; "te gusto la comida?" "gusto", "fuiste al juego ayer?" "fui"… y así…. Es gracioso, es como reafirmar siempre, el "si" y el "no" parece que pasaron de moda por acá… a veces llego a malviajarme pensando que la forma en la que habla un pueblo habla de la personalidad de las personas; todavía no se exactamente como describir a un brasileño, pero lo gracioso y educado (¿!?) se que lo tienen… bueno, pero que sí, pero que no; así amo Brasil.

Cambiando de tema radicalmente, pero que sí he tenido muchos momentos muy buenos, pero también he tenido momentos "pero que no". Últimamente, he estado en la etapa en la que comienzas a ver más a fondo la realidad de un pueblo y de una ciudad (aun así amo Brasil) pero estoy en ese momento tedioso que – todos lo han vivido al vivir en otro país/ciudad – comienzas a extrañar hasta la comida que más odiabas en tu país (como el cocido, ese caldo de verduras con los huesos llenos de tuétano o esa cosa) extrañas haaaarto a tu país, allá todo es mejor, allá no estarías pasando por esto o aquello y comienzas a criticar todo donde estás. Y la realidad es otra, no es que allá o acá sea mejor, simplemente es que es una etapa como de negación-adaptación a la nueva cultura. A todo mundo le pasa, pero a diferentes momentos; a mí me dio a los 2 meses de haber llegado. Ahorita extraño a rabiar unos taquitos de carniasada con guacamole y salsita y una horchata; o un burro percherón o de perdis un burro de carni-con-shile-colora´o al estilo Sonora... creo que estoy harta de la falta de aderezos normales para ensalada (solo aceite de oliva y vinagre para la lechuga y el tomate) del arroz blanco, de los frijoles enteros y de la farofa. Soy un frijol, pero mexicano; un frijol harto de sus compatriotas brasileiros, digo, comida. Extraño la comodidad de tu propio idioma (porque a veces es tedioso que por vigésima vez en el día se rían por que dijiste una palabra mal, o conjugaste mal un verbo etc.); creo que extraño todo y a todos.

Pero bueno, como decía, me siento "pero que sí, pero que no" últimamente, como que quiero tanto estar allá, sobretodo cuando se casan dos de tus mejores amigas de toda la vida, y sabes que esa noche es la más especial y tu estas a miles y miles y miles de kilómetros y además, no tienes "niun varo" en que caerte muerta, mucho menos para cruzar el continente. Sumándole que pasó el 4to, 5to o 6to día de las madres que no paso con mi madrecita (madrecititita jeje), y el mismo número de años que no estoy con ella en su cumpleaños; que mi sobrinito el "Mini pingüi" o "tanquecito de guerra" ya dio sus primeros pasos; que mis amigas siguen en showers y casamientos… y yo a miles y miles de kilómetros…pero que sí, pero que no, además que traigo una tos de perro que ni el Dr. Simi me la quita. Repito, como diría un brasileño que habla español "pero que sí, pero que no!".

Pero por otro lado, he disfrutado (aunque parezca contradictorio) cada momento aquí, he viajado bastante últimamente, de trabajo (a Vitória), de aprendizaje (a CONADE, congreso nacional de AIESEC) o de placer (…..pero que sí, pero que no). Justamente fue de CONADE de donde me traje (yo y cientos de personas más) este virus del infierno que hizo que este fin de semana me la pasara tirada en la cama, moqueando, tomando jarabito, escribiendo el blog (en vez de estar viviendo más allinaventuras) y viendo Grey´s Anatomy en la computadora. Yeeii!! Como se podrán dar cuenta, mientras escribo estas líneas, sigo moqueando, tosiendo como perro famélico, rabioso y moribundo y me siento de la fregada al grado de ver todo gris y negro. Además que estoy solita, porque Lorena se fue a Sao Paulo y Eliana ya no vive aquí…sí, como leyeron, Eliana ya no vive aquí; resulta que por fin se dieron cuenta que cargarle la mano con 3 personas a una familia era demasiado, y le consiguieron otra casa; ahora falta la mía; porque solo Lore se quedará aquí con los Araújo. Aah! Eso era otra cosa gris y negra: extraño a Eliana en el chisme nocturno de todos los días; ahora son solo dos opiniones, dos puntos de vista y dos críticas constructivas: la de Lore y la mía. Todo sea por aprender más portugués y dejar de hablar tanto inglés o español. Además que tengo curiosidad de cómo será mi nueva familia y mi nueva casa (tambores de expectativa… y el público grita "pero que sí, pero que no!"). Frijol trágico, frijol dramático.

Bueno, les cuento lo más divertido que he tenido últimamente fue CONADE, que me volé casi una semana de trabajo (work hard, play harder) del 16 al 20 de mayo, y eso es la Conferencia Nacional de AIESEC Brasil, osea, todos los comités locales brasileiros (miembros nuevos, miembros, mesas directivas, sus trainees respectivos, etc) donde asistimos cerca de 600 delegados. Beleza! Y los trainees tuvimos nuestra propia agenda. Gente de muchísimos lugares platicando cosas simples en diferentes ideologías o culturas o idiomas, o jugando cosas como "a ver si el hindú es más rápido que el español, a ver hablen algo" o cosas simples que cuando las haces, te asombras de cuantos backgrounds hay sentados en una mesa en un mismo momento, y platicando en la misma conversación. De verdad que ya he hablado de esto, pero me sigue asombrando. Simplemente una tarde, los trainees nos fuimos cómodamente a la alberca, y solo ahí estabamos presentes: México (1 frijol veracruzano, otro poblano y el frijol "su’servilleta"), Colombia, Uruguay, argentina, chile, Perú, estados unidos, canadá, India, Marruecos, Tunisia, Lituania, Austria, Francia, Australia, Holanda, Rumania, España, Portugal y Brasil. Todos tratando de hablar portugués… o portoñol… o portiglés… o portufrancés…. o Hindigués … o portugués arábico. Solo faltó Gael García Bernal para hacer Babel 2. Chiste malo, pero que sí, pero que no. Perdónenme antes de tirar el primer tomate, pero estoy medio drogada por altas dosis constantes y sonantes del buen jarabito para la tos de perro.

Creo que ya se me acabaron las ideas para contar por hoy, pues como saben, ando "pero que sí, pero que no", y tengo mejor que ir pensando a donde voy en los próximos feriados (feriado no. 278 desde que llegué…frijol feliz sambando y bombando) para traerles más chismes, anécdotas, notas culturales, experiencias o simplemente, tonterías que yo voy a escribir y ustedes van a leer en vez de trabajar. Y como no creo que ya quieran volver a trabajar, ahí les va una dinámica: ¿Cuántas veces existe en el presente texto la frase polémica, también título de este texto? ¿Qué opción les gustó más para darle significado a la frase?:

a) "pero que sí, pero que no" significa "más o menos"
b) "pero que sí, pero que no" significa "sí te quiero, pero dijo mi mamá que siempre no"
c) "pero que sí, pero que no" significa "puede ser o no puede ser"
d) "pero que sí, pero que no" significa "to be or not to be, that´s the question"
e) "pero que sí, pero que no" significa "es que no me tienen paciencia"
f) Todas las anteriores
g) Ninguna de las anteriores
h) "pero que sí, pero que no" no existe y punto!!

Por lo pronto, favor de postear sus respuestas y sugerencias acerca de qué quieren saber de Brasil, menos política (porque me podría apasionar y extenderme al grado de perder a mis otros 0.5 lectores); religión (porque aquí hay muchas, y como ya he comentado, hay unas que venden milagritos, así que tentaría a los 1.5 lectores a comprar su indulgencia con 50% de descuento y en la compra, gratis medio milagro de prueba) o fútbol (porque en Brasil es como las vacas hindús: es sagrado… y aquí su-servilleta-enfrijolada todavía no conoce otra posición que no sea el portero).

"Pero que sí, pero que no"… ando como frijol confundido, triste y desolado…soy el frijol en el arroz… pero a fin de cuentas, es parte de la biografía del frijol, es parte de su historia y es algo que si eres frijol viajero debes vivir… y eso también es divertido... mejor me voy a São Paulo por el fin de semana.

atte: el frijol

martes, 15 de mayo de 2007

“De piropos albañileros, frases vaquetonas y cosas peores”




La verdad es que cada día es mas difícil encontrar algo que no haya hablado; son cosas que no se pueden contar porque son momentos que se tienen que oír, me encantaría que viesen a los brasileiros hablar (sobretodo a los cariocas que parece que hacen 10,000 sh´s por frase) como también son expresivos con sus manos; me encantaría que viesen qué tan importante es el baile (los miles de bailes), la salud y la conciencia social; comer un plato de comida minera (del estado de Minas Gerais) o bailar axé, música de la bahía; … como extranjera es una gran emoción cuando comienzas a relacionar las culturas regionales, como acentos al hablar, comidas, regionalismos, bailes de un estado (ahora me río cuando oigo hablar a alguien de Minas, porque hablan como costeños con mucha flojera como si el mundo se detuviera); los pequeños detalles que se notan cuando no eres turista son los que le dan ese toque especial – y a veces gracioso – en un país; sólo observar a la gente en un restaurant (por peso del plato), SIEMPRE, SIEMPRE van a comer frijoles enteros, arroz blanco y farofa (un tipo de harina o algo asi que le ponen a todo, solo para llenar más…y ni sabe a nada) aun cuando salgan a comer por algo especial, comerán eso (más alguna carne) y aun así piensan que es la mejor comida del mundo… yo nomás llevo dos meses y cada vez parezco más y más como un arroz… inflado…y prieto.

Me encantaría que saborearan las diversas razas que conviven en un país y todos se dicen brasileiros: negros, indígenas, europeos y claro, mezcla de todos estos… hay de todo un poco; de todo mucho. Tan solo caminar por el centro de una ciudad como Sao José dos Campos, por la Avenida Paulista de Sao Paulo (como Mazaryk, Reforma o Insurgentes del DF, osea, la más importante), por el malecón de Río de Janeiro o por la calle más pequeña de un pueblito, se ven miles y miles de combinaciones, gente de todos colores, sabores, estaturas y religiones… sí, religiones. Brasil es un pueblo muy religioso. Es muy interesante ver como hay iglesias en cada esquina, desde las religiones conocidas hasta ese tipo de iglesias estilo “Vamos oh! Hermanos! Paguen el diezmo a cambio de su milagrito” o “ponga su petición en el copón de los milagros, y su vida cambiará…..$5 Reais (en letritas)”… además que un 35% a 40% de las personas que veas al día, van a traer puestas una camiseta que diga algo de Dios, Jesús, María u otro variado personaje bíblico… entonces el caminar a tu trabajo o solo pasear se vuelve una tortura visual porque cada 3 segundos que ves esa publicidad, te sientes como un pecador.

Además de eso, hay una impresionante invasión de japoneses; así que súmenle la variedad cultural…es hermoso, y lo más curioso es que casi no hay influencia portuguesa, sino más que nada, africana y propia de la mixtura cultural. Encuentras mucho de África en el casi todo brasileño: bailes, costumbres, comida, tradiciones, etc. pero depende mucho de la región donde estés, Brasil es un poco grande. Por ejemplo, en el puente del 1ero de mayo, después de 1 mes de organización, juntar el equipo de 10 personas y 12 horas de camino en 2 carros, logramos irnos a Florianópolis. Esta ciudad es en el Estado de Santa Catarina, osea, al sur, sur, sur del país…y del continente. Estar al sur de Brasil es como estar en una combinación de Argentina y Europa,; es la región donde salen la mayoría de las top models, y tiene fama internacional de que es región de personas bonitas… Y ese día llegó el frijol negro al plato de arroz. Pero frijol feliz J
Viendo la gente de ahí en las calles, en la playa, en el ónibus (camión), en las paradas, en tiendas, sólo viéndolos, descubrí una incógnita que tenía desde que pasé la pubertad:

¡¡?Cómo le hacen los albañiles para inventar tanta porquería de piropos?!?!

…..
…………..
…………………….
Se le llama “estado de shock”.

De por sí los brasileiros es gente bonita a comparación de los mexicanos…no me desterren, seamos realistas, los mexicanos son feos (………..egos y corazones rotos) pero el sur es otro mundo. Y esto es debido a la gran influencia de Europa, sobretodo de Alemania: los nombres, la infraestructura de la ciudad, la disciplina de la gente, el orden, limpieza, organización, seguridad y claro, los colores de las personas, casi puros blanquitos – amarillitos, pero con cuerpo de brasileños y sabor tropical… Fui como albañil por 4 días; de haber tenido un papel y una pluma a la mano, pude haber escrito un libro titulado “De piropos albañileros, frases vaquetonas y cosas peores”.

Florianópolis, cariñosamente llamada Floripa, es una ciudad muy avanzada y “muito chicke!” (muy chic) con mucho movimiento, vida y mucha diversión. Al venir a Brasil es un must visitar esta ciudad, además que casi todo mundo entiende un poco mejor el español por la gran cantidad de argentinos que viven y/o visitan, por la cercanía que hay (y ya que yo hablo muy bien el “argentino” “chileno” o “peruano” o en su defecto el “mexicano”, pues no tuve problemas).

Nos quedamos el 1er día en una playa llamada Porto Belo donde mi tía Mara nos prestó su departamento donde llegamos 5 mujeres, ya que los 5 hombres – los únicos brasileños – se fueron a una boda de alguien de Aiesec Floripa y nos quedamos las trainees en una girl´s night, cocinando, platicando en inglés/español/portugués/algoparecido/babel; oyendo música francesa, tomando vino tinto brasileño. Mucho aprendizaje y muy necesario; a veces se extraña una noche calmada solo para sofocar (chismear) entre mujeres. Al otro día, la familia de mi tía (abuelos de mis primos brasileños) nos hicieron una comida espectacular y luego, cuando llegaron los meninos (niños/morros/chavos) de la boda, como buenos wedding crashers que fueron, llegaron crudos, cansados y muy bailados y nosotras listas para la fiesta. Nos fuimos a Floripa, que estaba a una hora; conocimos al comité local de AIESEC de ahí, y estando en el bar nosotros 10, con los de allá y unos amigos de Samantha de Francia, formamos una mesa de más de 20 personas con 10 nacionalidades distintas: Brasil, Francia, Colombia, Perú, Australia, Holanda, Martinique, Canadá, Marruecos y claro, México muy bien representado por mí. Una mesa y simultáneamente 4 idiomas o 1 sola que se estuvo creando ahí. Son esos detalles que nunca se te olvidan. Y como estábamos en Brasil, pues de ahí nos fuimos a bailar forró, y los extranjeros bailábamos algo parecido. Copiar si sirve.

El siguiente día, después de tomar el sol en la playa, tratar de nadar en las olas gigantes (peligro de los bikinis y alegría de los hombres), recreación visual, comer camarones (con cabeza!), nos fuimos a unas dunas-casi-montañas de arena hacer sand boarding. Casi llego a los 15 metros sin caerme… tuve como 10 caídas de 8 veces que intenté. Claro que fui la peor de los 5 que fuimos, pero me divertí como enana, empanizada, pero enana divertida. Inolvidable como cuando me aventé de la tirolesa en Tapalpa. Es cuestión de tirar el miedo de lado, tomar la desición de “lo voy a hacer”, pagar y después, ya recuperado el miedo otra vez, pero ya pagado, aventarte.

En general fue un viaje padrísimo, bacano, super fregón, awesome, chévere, legal, ótimo, frescazo, cool… de la óptica que se vea, valió la pena… y lo tenía que contar (y presumir) porque fue un viaje bastante largo y aprendí mucho. Las pequeñas cosas sorprenden más… como perder el miedo a aventarse, parada sobre una tabla, desde lo alto de una montaña de arena; romper tu límite de negrura; hablar idiomas diferentes y reírse de lo mismo; ser copiloto por 12 horas sin parar u oírte a ti mismo hablar otro idioma que ni te sale…eso hace un buen viaje (pero el de Guanajuato-San Miguel Allende sigue siendo el mejor viaje de la vida, no Kossio?). I love Floripa, I love Aiesec, I love Brasil.

NOTA: La retroalimentación cultural, social y visual que he tenido en Sao Jose, Sao Paulo, Río de Janeiro, Florianópolis, Vitória y Campos de Jordao, la podrán encontrar en cualquier puesto de revistas de su localidad, en mi libro titulado (casi plagio de Catón):

“De piropos albañileros, frases vaquetonas y cosas peores”

…………..ilustrado
………………………y a color.

Es bueno que el mundo salga de su mundo de vez en cuando.

miércoles, 25 de abril de 2007

Cada gato tiene su luna...



fo
FOTOS: En São Paulo, con Marcelo y las 5 trainees (21-04-07) la otra es en uno de los 5 bares de São José dos Campos, después de bailar toda la noche forró, una cervecita (13-04-07) y la otra, comiendo Açaí con leche en polvo! mmh!!


Cada gato tiene su luna, unas lunas de leche, otras de croquetitas, otras de carne o pollo sobrantes… otras de sobrecitos gourmet de pavo en salsa marca Whiskas (Sí, claro que me refiero al Albóndiga) pero todo gato tiene una luna a la cual maullarle; maúlla pidiendo algo que quiere. Creo que descubrí este fin de semana que mi luna es São Paulo.

Después de vivir 1 mes con 1 semana en São José, una ciudad de aprox. 600,000 habitantes, el ir a São Paulo, de 16 millones de habs, te hace sentir como la pueblerina que se emociona cuando ve un wal-mart, una marca (que creías que era de tu país… claro, a todos nos ha pasado), una tienda, etc. São Paulo en realidad no tiene mucho que conocer como “obligatorio” pero tiene demasiada cultura y entretenimiento. Se parece muchísimo al DF… bastante…sólo que al DF yo sí le veo el alma, será porque conozco su historia, y la de São Paulo no. Una vez, un amigo extranjero que vive en el DF me dijo que el DF no tenía mucha alma, osea, sus calles no le “hablan mucho”; y yo no le creí, para mí el DF grita tantas cosas a la vez… pero ahora São Paulo no me dijo mucho y por fin entendí su sentimiento. Río de Janeiro es una ciudad que habla por sí sola, pero creo que preciso más tiempo en São Paulo para conocerla mejor… no me quería devolver de allá. Descubrí que me encantan las ciudades grandes y que soy más fiestera de lo que creí. São José es demasiado tranquilo.

Ahora mi vida ya no es la novedad, ya todo es estable: me levanto en la mañana a bañarme, desayunar, ir a trabajar, comer de 1 a 2 (y ya es tarde, porque aquí comen a las 12!) en restaurantes cerca de la oficina (todos son por kilo, osea, como buffet pero tu plato es pesado y eso debes de pagar, la porción del kilo que comerás… súper común aquí) después de comer sigo trabajando, salgo a las 5 de la tarde; regreso a la casa (vivo justamente atrás de mi oficina, así que camino menos de 3 minutos, es la misma cuadra, solo que del otro lado…gordita feliz) y después de que ya estoy en la casa… TRAUMA! A buscar que hacer ahora, puede ser ir al Internet café (aquí parece que no existe el Internet inalámbrico), ir al mall ya sea con el cafecito de las latinas (Kari, Lorenas, Eliana y yo… osea, las que gustamos del chisme) o al mall con Duygu, que es el chisme en inglés porque ella es turca; los martes y los jueves vamos a nuestra clase de portugués todas las trainees dentro de CTA, impartida por los brillantes alumnos de ITA (cada vez descubro más que no son normales, estoy comenzando a creen que nacieron con memoria RAM y ROM en vez de cerebro normal) y después de nuestras clases nos vamos a un lugar donde venden Açaí (anexo 1) … ya somos estables, ya saludamos a personas ya sea en el centro, en algún evento, en un lugar para bailar, etc. (de verdad!)… lo que quiero decir es que ya somos de la parte poblacional que desea con todo su corazón que sea fin de semana para hace algo; viviendo en São José dos Campos, sólo piensas a donde vas a viajar… es peor que vivir en Obregón o Tuxpan o algo así. No digo que no me gusta SJC, me gusta mi ciudad, pero es enfadosito, no hay mucho que hacer y a las 10 pm se muere la ciudad, y como ya he dicho, las comunicaciones son pésimas… y cuando una va a Río o São Paulo, ya no quiere regresar. Esas eran mis lunas, sólo que otro gato se las comió.

Algo bueno de vivir en un lugar que no es muy divertido y no tiene mucha chispa es que la misma ciudad te obliga a que te largues de ahí en fin de semana, y gracias a eso he podido conocer bastante en el poco tiempo que llevo; como ya lo notaron, el fin pasado fuimos a São Paulo y llegamos a casa de un alumni de Aiesec que trabaja allá, se portó demasiado bien con nosotros, ya que eso de ser el único hombre y 5 mujeres extranjeras que se emocionan porque descubren que los chismes en distintas lenguas sabe igual, requirió valor. Gracias Marcelo!.

También he tenido suerte de conocer otros lugares cercanos por el trabajo (Lorena, Caçapava) donde las escuelas que fuimos a visitar estaban llenos de mini-fans de Rebelde, y ahí descubrí (y cada día también) que antes de venirme me hubiera informado más acerca de la vida y milagro de cada uno de los “rebeldes”, sobre todo de Miguel, Roberta y Mia. Cada vez descubro que muchos adolescentes y niños me quieren conocer porque “hay una mexicana en SJC” entonces el niño/adolescente hace, erradamente, un silogismo rápidamente “RBD = mexicano / mexicana en SJC / entonces hay alguien “cuasi-Rebelde en SJC”… solo me preguntan de ellos…y claro, Gloria Trevi “la mexicana que estuvo en la cárcel y tuvo un hijo aquí”… la gente ya se olvidó de los mariachis y el tequila. Lo único bueno que le veo al “efecto Mariposa Rebelde” (o teoría del cuasi-caos) es que los jóvenes se interesan en aprender y hablar español y conocer México. Ya es un paso más.

Sólo una vez me quede aquí en la ciudad por el fin de semana. Fue hace dos semanas. El viernes fuimos a un lugar (increíble) porque era como un lugar con un barecito, cerrado como bodegón, con un grupo, donde la gente solo va a bailar! Osea, venden cerveza, pero lo que más se vende es refresco al parecer. De día dan clases de baile y de noche son como “mini-bailes” y se va a bailar forró (en todos sus tipos), tango, baile de salón, funk, salsa, etc… hasta “follow the leader” pusieron (Paco, para tí se llama “color de lila” jajaja). Lo que más me gustó de ese lugar es que, por 10 minutos, hicieron como tandas, osea, bailabas con tu pareja, y al sonar la campanilla, cambiabas de pareja, y así. Bailé con muchos, desde un niño de 14 años (aah! Porque es lugar familiar, van de todas las edades) hasta un señor (que era español!) como de 60 y tantos. Fue muy divertido y aprendí a bailar mejor el forró.

También ese fin de semana flojeé todo lo que quise y ví una película el sábado en la noche… también extrañaba eso, porque aquí en la casa no tenemos cable y casi no veo la tele…está en portugués y es abierta. Así que me gustó mi fin de semana ese, pero creo que no se repitirá mucho. Este fin de semana que es puente del 1ero de mayo nos vamos a Florianópolis 10 personas. Como dicen aquí “muito legal!!” (muy fregón!). Después, vamos a Vitória, del estado Espíritu Santo, (dicen que es precioso) de trabajo a un Encuentro de la Red CDI de la región Sudeste de Brasil, y después viene CONADE, es decir, el Congreso Nacional de AIESEC, que dicen que es lo mejor de lo mejor… y tiene agenda para trainees. Así que prefiero extrañar a São José por varios fines de semanas.

Pues parece que vine como gato que se equivocó de luna, pero he estado aprendiendo a disfrutar todo. Sólo me sigue faltando compañero (a) para el cine, ya que nadie me quiere acompañar a ver “As Taratugas Ninja”… quién no extraña a Leonardo, Rafael, Donatello y Miguel Angel?? Pues se rieron de mí al ver mi emoción cuando ví que llegó al cine.

Ya conté demasiado de mi vida normal brasileira, mas no voy a decir que aun no me asombro de pequeños detalles y me sigo riendo del idioma (se oye graciosito… engrasado), ya puedo distinguir cuando alguien es de Río, osea, carioca, o de otro lado (hablan la S como Sh), me sigue asombrando la alegría de los brasileiros, la gracia para bailar sus 20,000 tipos de bailes (forrós, sambas, aché, funk, música bahiana, etc..etc.) desde pequeñitos; la disposición de facilitarte todo para que la extranjera no se pierda (mas mucha gente sigue pensando que si te dejan por un minuto solo o no te explican absolutamente todo, tu vida va a colapsar y crearás un caos mundial porque no entiendes y no sabes que pasará)… y sí, también me sigue asombrando que no conozcan casi nada de Latinoamérica (región a la que pertenecen, y no solo por RBD) y más me asombra que existan personas que piensen “extranjero = idiota”. No digo que todo mundo, ni siquiera la mayoría de los brasileiros, y no me atrevería a decir que es de todo el país, mucho menos a un sector, no me gusta generalizar ni lo estoy haciendo, solo que casualmente nos han tocado (a las latinas) muchas preguntas, sugerencias y “consejos” que rayan en lo estúpido, como si uno nunca hubiera salido sola ni al Oxxo (o seven, si así lo prefieren). No es Brasil ni los brasileiros, es la gente indeja que sale como hormiguero inundado. Bien dice Cortés, Cabral y mi papá (el pingüino emperador):

“Nunca le declares la guerra ni a los chinos ni a los indejos … son muchos!!”.

Cada gato le maúlla a su luna… yo le maúllo a muchas lunas, mas también me gusta mucho la mía. No soy como el Albóndiga de exclusivista a solo comer Whiskas y sobrecitos gourmet; no soy como los indejos que en vez de maullar, ladran… y ladran estupideces, claro; no soy como los brasileiros tan alegres, con ritmo y tan amables, ya que a veces soy sangrona, no tengo mucho ritmo y no me describiría como “amable”; tampoco soy ciudad sin alma, soy como el DF y como Hermosillo, soy como Río, Sao Paulo y también como Sao José…. Soy como un gato que ni se fija en la luna porque ya sabe que ahí la tiene, no se irá por la noche y que tiene muchas más cosas que hacer que fijarse en su luna. Nótese que estoy feliz siendo mexiqueira. Ahora también soy joseense, paulista y brasileña; como también hermosillense, sonorense y mexicana. Yo sola me di el título; yo me regalé mi luna. Cada gato debe de tener una.


Anexo 1. El açaí es una fruta extraña que todavía no se como luce, ni a que sabe sola, pero es demasiado común, típica, engordativa y claro, riquísima (puede llegar a engordar un vaso de 500 ml hasta 3000 calorías). El jugo de açaí es como un raspado frappé de acaí, hielo, un poquito de jugo de guaraná y mmh! Da algo casi negro, espeso, que se come con cuchara, y le ponen leche condensada, o leche en polvo (de bebé llamada comúnmente “leite niño”), yogurt, chocolate, granola o solito. Es demasiado rico y por eso es tan común. En cada cuadra hay por lo menos un lugar, llamado “lanchonete” donde vendan açaí, pão de queijo, salgados (empanadas con carne, pollo, jamón, queso, de diferentes formas, etc.) coxinhas (otro tipo de empanaditas) y doces, que son panecitos dulces. Los brasileños si algo saben cocinar, es todo lo que engorde en sus formas de pan y lo dulce.

Algo que debes saber si vienes a Brasil: el café es dulce dulce dulce dulce dulce! Y del tamaño de un expresso…siempre, en todos lados, así se sirven siempre…cuando fue la guerra entre Brasil y el café??¡? También, si amas el chile, aquí si hay, pero solo pica y tiene un sabor horrible. Los brasileños no nacieron para hacer salsas de chile, ni ensaladas ni comida sin media botella de aceite o manteca.

Por eso el albóndiga (almóndega) prefiere Whiskas. El ya tiene su luna bien definida.